El apoyo educativo del Museo de Navarra en la década de 1990

Texto de la conferencia impartida en el Museo de Navarra el 2 de marzo de 2006 dentro del ciclo “Arte y Educación”, organizado por la Cátedra “Félix Huarte” de la Universidad de Navarra.

El museo, aula para todos

En la misma definición del museo, tal como la formula el ICOM (Art. 3º de sus Estatutos) -«el museo es una institución permanente, sin finalidad lucrativa, al servicio de la sociedad y de su desarrollo, abierta al público, que adquiere, conserva, investiga, comunica y exhibe para fines de estudio, de educación y de deleite, testimonios materiales del hombre y su entorno»– ya se encuentran condensadas las importantes propiedades de este tipo de centros para contribuir al desarrollo integral de la persona.

De esta definición se deducen las funciones principales del museo:

  • Conservadora
  • Investigadora
  • Contemplativa
  • Salvaguarda del patrimonio de su entorno (natural, artístico …)
  • Educativa y estética

Se trata, por tanto, de un medio de comunicación de la cultura muy valioso para llegar a todo tipo de públicos, sin perjuicio de servir a minorías especializadas como centro de investigación.

Desarrollar su potencial educativo y aplicarlo a sus destinatarios –principalmente los niños y jóvenes- mediante técnicas adecuadas, es lo que constituye la Didáctica del Museo.

Aunque todo museo, en la medida de sus posibilidades, trata de favorecer un conocimiento sin limitaciones (labor decisiva de la Museografía [1]), sin embargo, para lograr el mayor aprovechamiento intelectual de los visitantes se hace precisa la Didáctica, ya que los objetos expuestos no están formando parte de su contexto natural y habrá que hacer una abstracción para imaginarse su lugar de origen, su cultura o su posible utilización. Para que la visita no sea tediosa y el alumno entienda que se encuentra como en su propia aula, será preciso tener en cuenta:

  • Que la visita debe prepararse de antemano, mediante un primer acercamiento del profesor al museo y a sus profesionales, que le facilitarán la información deseada y le aconsejarán cómo proceder en cada caso.
  • Que, a continuación, el profesor predisponga emocionalmente a sus alumnos para esta visita, integrándola en el desarrollo del programa del curso.
  • Que la visita deberá hacerse atractiva, dosificando los contenidos, y despertando la curiosidad del alumno, para que adopte una postura de participación activa.
  • Una vez realizada ésta, el alumno deberá interpretar los conocimientos adquiridos, bien individualmente o en grupo, para obtener conclusiones que no siempre encontrará en los libros y que le calarán hondo, porque se apoyan en la experiencia directa, donde la imagen tiene un papel preeminente [2].

La propuesta metodológica del Museo de Navarra

El Museo de Navarra, sobre todo desde la creación de su Gabinete Didáctico en 1993, y hasta el 2000, viene desarrollando su función educativa a través de varios medios, que pone a disposición de los centros docentes y cuyos destinatarios principales son los escolares. Estos son: la visita pedagógica, la exposición temporal, y el taller.

Cada uno de ellos tiene características propias:

La visita pedagógica

Dirigida por el profesor/a, debe concertarse con antelación y se desarrolla dentro de un horario muy amplio. La duración aconsejada oscila entre 1,15h. y 1,30h. La composición del grupo no debe exceder los 30 alumnos en Educación Primaria y de 35 en el resto de los tramos de la Enseñanza. Los grupos de 3 a 6 años de edad no superarán los 20 miembros.

La metodología se apoyará en: 1) Preparación de la visita por el profesor y del alumno por éste [3]; 2) La adecuada utilización de la guía didáctica ofrecida por el Museo.

Los objetivos se dirigen a: 1) Darles a conocer el patrimonio histórico-artístico de Navarra; 2) Facilitarles la comprensión de las obras artísticas y arqueológicas; y 3) Desarrollar su sensibilidad estética.

De este planteamiento se excluyen los niños más pequeños, que requieren una explicación verbal a la altura de su comprensión (no saben leer) y se estima como suficiente que de la visita extraigan: 1) Una primera familiarización con el ambiente del Museo; 2) Ideas como ordenación, belleza y creatividad (de la que pueden participar ejecutando algunos trabajos para sensibilizarse con el acto creativo y reconocer sus capacidades).

El Museo dispone de una serie de guías didácticas bilingües, de las que entresaco las más utilizadas:

 

 

 

 

 

 

Educación Primaria:

  • Soy detective en el Museo (4º curso, de 9 a 10 años de edad). Juego de pistas: el alumno busca obras de los siglos XVII a XX para identificar autor y título.
  • Una aventura en el Museo (5º curso, de 10 a 11 años de edad). El recorrido se efectúa por las salas que conservan restos arqueológicos de época romana y medieval. Se encontrará una obra –la Arqueta de Leire-. Para ello los alumnos siguen el camino marcado por algunas piezas de la exposición, contestando a preguntas sobre ellas. Al final se les entrega un recortable para armar la arqueta.
  • La Prehistoria en Navarra (6º curso, de 11 a 12 años de edad). Sala de Prehistoria. Se estudia la vida de los hombres prehistóricos y la evolución de su cultura desde el Paleolítico a la edad del Hierro, a través de sus herramientas, técnicas de trabajo y manifestaciones espirituales.

Metodología: 1) Mediante la diversión (las guías están concebidas como cómics de Oroz y Birilo) se quiere despertar la capacidad de aprendizaje; 2) Los alumnos construyen sus conocimientos de forma activa; 3) Para ello se sirven de la búsqueda personal, como si fueran exploradores.

 

 

 

 

 

 

Educación Secundaria Obligatoria:

  • La vida en Navarra: Prehistoria, Época Romana y Edad Media (1º-2º cursos, de 12-13 y 13-14 años de edad respectivamente). Se realiza el estudio diacrónico de algunos aspectos de la vida cotidiana en estas épocas. Para cada época se escoge un centro de interés (las herramientas, la casa, el templo cristiano…), en torno al cual se estructuran los contenidos histórico-artísticos. (Existen también guías monográficas para visitar por separado cada uno de los periodos históricos: Dolmen de Longar, Civitas de Andelos).
  • El Arte en Navarra desde el Renacimiento hasta la actualidad (3º-4º cursos, de 14-15 y 15-16 años de edad respectivamente). Se estudia la evolución de los estilos artísticos desde el siglo XVI hasta nuestros días a través de las obras conservadas en el Museo (Renacimiento, Barroco, Francisco de Goya, Neoclasicismo, Arte del Siglo XX, Arte Abstracto).

Objetivos (además de los mencionados): 1) Conocer las formas de la vida cotidiana en el pasado; 2) Establecer relaciones entre las obras y otros factores (económicos, políticos, sociales y culturales); 3) Analizar las obras a la luz de los conceptos plásticos y las técnicas de ejecución; 4) Estimular el respeto por el Patrimonio.

Metodología: 1) Aprendizaje activo; 2) Construcción de conocimientos por descubrimiento; 3) Autonomía personal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bachillerato y Formación Profesional:

  • Itinerario por el Museo de Navarra (1º-2º Bachillerato Logse y FP, de 16-17 y 17-18 años de edad respectivamente). Visita general del Museo, con especial atención a trece obras significativas de la exposición (Prehistoria, Romanización, Románico, Musulmán, Gótico, Renacimiento, Barroco, Siglo XIX, Siglo XX).
  • La Prehistoria y la Protohistoria. Los orígenes del arte (Id.). Sirve para estudiar con detenimiento la evolución cultural de la Humanidad prehistórica en Navarra y sus primeras manifestaciones artísticas (con referencia al Paleolítico Inferior, Medio y Superior, Neolítico-Eneolítico-Bronce, Edad del Hierro).
  • La herencia clásica. La Romanización (Id.). A través de los restos arqueológicos expuestos, se realiza un estudio detallado de lo que supuso la Romanización y los cambios que trajo. Proyección opcional del vídeo Los Niveles del Tiempo, que muestra los restos de época romana y periodos posteriores en el subsuelo de la Catedral de Pamplona.

Objetivos (además de los expuestos): 1) Relacionar los caracteres estilísticos de las obras realizadas en Navarra con los generales de la época en que se produjeron; 2) Fomentar el interés por visitar otros museos, monumentos y yacimientos arqueológicos.

Metodología: 1) La guía didáctica permite su utilización meramente explicativa, pero puede servir de elemento didáctico más completo, pues contiene una serie de preguntas que pueden ser contestadas por el alumno; 2) El profesor deberá elegir aquellas que resulten más interesantes para conseguir los objetivos propuestos; 3) Pone el acento en la búsqueda de soluciones propias por parte del alumno.

Todas las guías didácticas:

  • Ofrecen una presentación atractiva por su composición e interesante por las cuestiones que formula, invitando a la participación activa del alumno, que puede contestar crucigramas y dibujar o escribir en ellas personalizándolas. Recurren con frecuencia a dibujos y fotografías, muestran reconstrucciones.
  • Junto a síntesis temáticas, siempre se adjuntan textos esenciales coloreados, así como un vocabulario técnico básico.
  • Obligan a analizar piezas, a interpretarlas y a razonar las respuestas.

El caso de los Colegios de Enseñanza Infantil es otro, ya que por su edad (3 a 6 años) los niños requieren explicaciones verbales. En este caso, es un técnico especializado del Museo quien recibe a los visitantes en la Capilla y entabla un diálogo con ellos: les explica qué es un museo y, a continuación, reconocen algunas escenas de los retablos, exponiéndoles el guía, a modo de cuento, otras historias también representadas, como la de San Martín compartiendo su capa con un pobre, la vida de San Juan Bautista, de San Blas o de Jesucristo. Para finalizar, cada niño elige una de las piezas expuestas y la dibuja. Los que saben escribir ponen su nombre. Es una actividad todavía experimental.

La exposición temporal

Hay exposiciones temporales que, por su interés pedagógico, son objeto de guías didácticas específicas (así ha ocurrido en los casos de Menchu Gal, de Gargallo, de Fondos del Museo de Bellas Artes de Bilbao Entre la Figuración y la Abstracción…), pues son muy oportunas para explicar conceptos difíciles de aprehender en la representación actual de las formas por los artistas. Por ejemplo:

  • En el caso de la de Gargallo, escultor cubo-expresionista aragonés, se elaboró una hoja didáctica que recreaba el quehacer del artista a través de una escultura-recortable, para comprender su uso de las técnicas de recortado en chapa y martilleado posterior, ensayado previamente sobre patrones de cartón;
  • El mundo en tus manos, fue un conjunto de 4 exposiciones entre 1994-98, dirigidas a los invidentes de todas las edades, donde se combinaron exposición de escultura tangible con audiciones, prácticas, degustaciones y sensaciones olfativas, con el fin de acercarles al contenido de la exposición permanente por medio de la recreación de su ambiente.

Este tipo de actuaciones, cada vez más interactivas, pronto nos demostraron que para la más adecuada comprensión de los conceptos, se hacían precisos los talleres.

Los talleres

Permitieron desarrollar con más medios y una visión más abierta, y participativa de los alumnos (que llegan incluso a divertirse), los planteamientos pedagógicos de la exposición temporal. Contaremos algunas experiencias, por ejemplo:

  • Entre la figuración y la abstracción. Arte contemporáneo en las colecciones del Museo de Bellas Artes de Bilbao: (1999). Para EP y Primer Ciclo de la ESO. Las fases de su desarrollo fueron: 1) Explicación a todos los profesores interesados de las pautas para comprender la evolución del arte figurativo al abstracto, propuesta de ejercicios, reparto de material informativo para la preparación de la visita; 2) Visita a la exposición por los alumnos: al llegar al Museo se les entregaba una hoja didáctica sobre la que debían trabajar guiados por una técnico del Museo; 3) Taller: trabajo individual del alumno con ceras sobre papel de gran formato, intentando transmitir en versión abstracta una idea, p.ej. la expresión de un sentimiento; Exposición en clase de los trabajos realizados. El taller se dirigió también a niños invidentes: en este caso, profesores especializados se sirvieron del lenguaje de las formas, las texturas y la música para hacerles comprender la evolución representativa.
  • Prehistoria en Navarra (2000): la clausura temporal de la Sala de Prehistoria del Museo, planteó a sus responsables ofertar una alternativa didáctica que, al mismo tiempo, sirviese para que el alumno comprendiese las formas de vida en ese periodo de la Historia, estimulando en él la necesidad de colaborar a la conservación del patrimonio arqueológico. La actividad se llevó a cabo en el área de sensibilización que llamamos Galería. La metodología empleada fue: 1) Introducción general: recorrido por las vitrinas (evolución de la vivienda, útiles líticos y óseos), prácticas con reproducciones de estos instrumentos (cortes, perforaciones, resistencia de materiales…); 2) De la recolección a la agricultura: parva, molienda del grano con ayuda de molino manual de piedra, y almacenamiento en un escriño; 3) La caza: disparo con arco sobre figuras de ciervos y liebres. El lugar se ambientó adecuadamente y el suelo se cubrió con alfombras. La actividad se ofertó a todos los niveles educativos y se adaptó para afiliados de la ONCE. Alumnos de Magisterio de la UPNA acudieron, en grupos de cinco personas, a presenciar este taller.

Autorretrato de Francis («Piti») Bartolozzi (Museo de Navarra)

Una experiencia concreta en taller: la obra de Francis Bartolozzi

Con motivo de una exposición-homenaje a la pintora y escritora navarra Francis Bartolozzi (“Pitti”) en mayo de 1999, se mostró, con criterio antológico, la polifacética obra de esta artista: pinturas de sus diversas épocas, dibujos de la Serie Guerra Civil española, historietas y cuentos publicados, fotografías, recortes de prensa etc. Se ocuparon las paredes de la Sala de Exposiciones Permanentes y, en el espacio interior, se colocaron amplias vitrinas conteniendo todos estos recuerdos sobre papel. Hay que recordar que, fuera de las evocaciones bélicas, la obra de Francis es de un encanto e ingenuidad sorprendentes. Por tanto, en principio se prestaba mucho a la didáctica infantil.

De la forma que vamos a describir, se planteó un taller que resultó innovador por el enfoque didáctico desarrollado (después se comprobará en la proyección del vídeo).

Inspirándose en los procesos de creación más lúdicos de la artista, se planteó una actividad en la que se ponía en juego la palabra: 1) Visita a la exposición; 2) Lectura del cuento de Pitti “La guerra que no fue guerra”; 3) A continuación la imaginación y la creatividad: los niños, distribuidos en grupos de 5 personas, recreaban un personaje del cuento dibujándolo a escala natural sobre una placa de DM, en la que se había practicado un orificio en forma de círculo en el espacio correspondiente a la cabeza. Tras proyectar, diseñar y ejecutar el vestuario con materiales diversos, algunos traídos de sus casas, los niños se dejaron fotografiar asomando la cabeza por el orificio del tablero.

Pitti acudió al taller cuando le fue posible, debido a su avanzada edad, y en tales ocasiones leyó su propio cuento, pudiendo los alumnos beneficiarse de su perfecta comunicabilidad con los niños.

La actividad se ofertó los días laborables a centros educativos de Enseñanza Primaria y los sábados al público infantil en general a través de la prensa. Con las pertinentes adaptaciones, acudieron niños disminuidos (sordos, invidentes, con parálisis cerebral…) y de minorías étnicas.

Proyección del vídeo “Francis Bartolozzi”

Vídeo del taller desarrollado en el Museo de Navarra en junio de 1999, de 11’ 20’’ de duración, realizado por Jaime Navarro, montado por Ramón González (“Montxo”) y la colaboración de la Escuela de Arte de Pamplona, con la coordinación de Alberto Cacho, profesor de dicha Escuela.

Se divide en dos partes: Manos a la obra y Colorín Colorado.

Los centros participantes fueron los Colegios San Francisco Javier, Santo Tomás, Aspace, Asociación de Sordos de navarra, Gabinete de Estimulación, Colegios El Huerto, Ezkaba, La Compasión, Ermitagaña, San Cernin, ONCE e Ikastola Amaiur.

Los colaboradores fueron Alicia Arbe, María del Mar Galañena, Yolanda Pérez, Eduardo Leoné, Maite Lin, Paula Ubillos y Mónica Zubillaga.

Notas

[1] Recordemos que la Museografía es el estudio de la construcción, organización, catalogación, instalación e historia de los museos, que la diferencia de la Museología que es la “ciencia de los museos”, es decir, de su historia, función, sistemas de investigación, educación y organización, tipologías, etc.

[2] Véase el epígrafe “El museo como espacio para el aprendizaje” del artículo de DOMÍNGUEZ, Consuelo-ESTEPA, Jesús-CUENCA, José Mª. Museo, currículum y formación del profesorado de Ciencias Sociales, pp. 30 a 32 del libro de dichos autores titulado El museo. Un espacio para el aprendizaje. Universidad de Huelva, Huelva, 1999.

[3] Existen en el Museo de Navarra maletas pedagógicas sobre la Prehistoria y los Sellos Medievales, que se prestan a los colegios con el fin de que los profesores se sirvan de ellas para preparar las visitas. También, y con el fin de preparar a los profesores para dirigir las visitas pedagógicas, se programa el curso de formación titulado “Museo Aula activa”, que se realiza con la Sección de Perfeccionamiento del Profesorado del Departamento de Educación y Cultura, de 40h. de duración (20 teóricas y 20 prácticas), siempre teniendo como marco las obras expuestas.