Crónica cinematográfica de los Sanfermines de Pamplona

Nuestras mundiales Fiestas de San Fermín -los Sanfermines– han sido consideradas por la literatura, la fotografía, el cartel, el cómic y hasta por las tarjetas postales (trasunto fotográfico con fines turísticos), por no hablar de toda una iconografía sobre nuestro patrón San Fermín en las artes suntuarias. El cine, en particular, ha sido uno de los medios utilizados para su difusión, no sólo a través de los géneros documental y de ficción, sino por la presencia de sus profesionales atraídos sobre todo por la novela Fiesta de Ernest Hemingway, que después se encargaron de publicitarlas con lo que comúnmente se llama “el boca a boca”. Visitaron Pamplona por sus fiestas los directores Orson Welles, Leni Riefenstahl y Bernard Foucher, los guionistas Donald Ogden Stewart, Peter Viertel, A. E. Hotcher y John Dos Passos, el productor Darryl F. Zanuck, el pintor-realizador Man Ray, así como multitud de actores y actrices, tales como Ava Gadner, Lauren Bacall, Gregory Peck, Richard Harris, Sean Connery, Henry Fonda, Ronald Colman, Deborah Kehr, Charlton Heston, Anthony Quinn, Stephen Boyd, Stacy Keach, Beverly Bentley y Margaux Hemingway, y, como es bien conocido, la fotógrafa Inge Morath que acudió con su marido el dramaturgo y guionista Arthur Miller. Escritores como Alberto Cañada Zarranz y Ramón Herrera Torres han dado a conocer con sus estudios el cine de los Sanfermines. Mi afición al séptimo arte y mi pamplonesismo me han  impulsado a retomar el mismo tema con la presente crónica [1].

 

Dedico este trabajo recopilatorio a mis nietos Aimar, Chloe, Eloi, Javier, Sofía, Arhane, David y a los que se unan a ellos en el futuro, si Dios quiere, con el deseo de que sepan vivir siempre los Sanfermines con la ilusión con que su abuelo los sintió desde niño.

Las fiestas patronales como documento cinematográfico

Informa José Joaquín Arazuri [2] que en 1902 se inauguró, como gran novedad, la proyección en la pamplonesa calle de las Navas de Tolosa 13, de una cinta de la procesión de San Fermín. Resultó un gran éxito, ya que la gente acudía en gran número a verse en la pantalla, a contemplar a sus familiares, amigos y conocidos, que en aquella época eran todos los pamploneses.

José Joaquín Arazuri aporta el primer dato relacionado con el cine de nuestras fiestas en su «Historia de los Sanfermines»

En 1906 se estableció en el ferial una gran barraca titulada “Pabellón Pathé”, lo mejor que se había visto hasta entonces. Se proyectó por primera vez una película completa sobre los Sanfermines con los siguientes temas:

  1. El Ayuntamiento saliendo de la Casa Consistorial para ir a las Vísperas.
  2. Inauguración de la placa conmemorativa del nuevo título de calle de Jarauta.
  3. El encierro del día 7 tomado en la calle de Espoz y Mina. Téngase en cuenta que cuando existía la Plaza de Toros vieja, al terminar la Estafeta se doblaba hacia la derecha por un corto trecho de la calle Espoz y Mina hasta el portalón de entrada en la plaza, que se hallaba, aproximadamente en donde hoy está el Bar Niza.
  4. Así se llamaba entonces a lo que hoy se denominan vaquillas.

Según Alberto Cañada Zarranz, en 1911 la casa francesa Gaumont envió un operador para rodar imágenes de los Sanfermines con objeto de incorporarlas a su catálogo de películas que circulaban por todo el mundo. Y en 1913, por ejemplo, las escenas de los encierros que había filmado el año anterior el equipo de Iberia Cines, causaron tanto revuelo en su pase en Londres, que la productora recibió el encargo de hacer 75 copias más para su difusión en las salas de cine del extranjero [3].

De nuevo Arazuri nos habla del absurdo de una decisión municipal, tomada en 1915, de prohibir entrar y hacer uso en la Plaza de Toros durante las corridas “de máquinas o aparatos de impresionar películas cinematográficas”, decisión que se mantuvo sin cambios hasta que se derogó en 1958, desconociendo hasta entonces la evolución de los tiempos [4]. Posiblemente detrás de esta decisión estuviera el interés económico de los medios oficiales.

El operador Miguel Mezquiriz en su trabajo de filmación

Reportajes Mezquíriz de última hora.Desde finales de los años veinte, continúa Cañada [5], el cineasta navarro Miguel Mezquíriz (Tafalla 1904-Madrid 1999) registró con su cámara los momentos más significativos de los Sanfermines para incluirlos en sus, así titulados, “Reportajes Mezquíriz de última hora”, o para vendérselos a los noticiarios de la Fox (Fox Movietone), de la casa Éclair (Éclair Journal), de la Pathé (Pathé Journal) o de la Universal (Universal News). Desde el año 1931 los reportajes de Miguel Mezquíriz sobre los Sanfermines fueron sonoros y el rodado en las fiestas de aquel año se proyectó en el Coliseo Olimpia, de Pamplona, el 9 de agosto como complemento del largometraje “El precio de un beso” (J. Tinling y M. Silver, 1930). Las filmaciones de Mezquíriz se repitieron en los años siguientes, 1933, 1934, 1936 y 1939, ya terminada la guerra, impresionando los planos habituales de los actos programados por el Ayuntamiento.

El encierro de los toros de Pamplona. Probablemente en las fiestas de 1931, informa Cañada, hubo en la ciudad, además del equipo de Mezquíriz, otro que rodó “El encierro de los toros de Pamplona”, que venía precedido del éxito de su estreno en París, y se ofreció al público en el reestrenado Teatro Gayarre el 4 de junio de 1932 incluido en la Revista Metro y era sonoro, cinta en la que según el rotativo La Voz de Navarradel día siguiente se aprecian en todos sus detalles diversas fases del encierro, capeas de embolados y desfile de cuadrillas. El texto del artículo es muy explícito:

En ella se aprecia con todo detalle todo lo más saliente de los festejos; la animación callejera, con el desfile de numerosas cuadrillas de nuestra mocina; el popular León Salvador, la comparsa de gigantes y cabezudos, un trozo de la corrida de la feria, los fuegos artificiales, y sobre todo una colección de trayectos del encierro, tomados desde diversos puntos estratégicos, que es coronado por una emocionante entrada a la plaza, con una gran minuciosidad de detalles; posteriormente se exhibe una serie de incidencias cómicas en la capea de embolados y complemento de todo ello, la sonoridad de la cinta, nos endulza con melodías en nuestro país, hallándose los pasajes explicados en castellano con sabrosos comentarios.

Los toros se cobran las vidas de los toreros aficionados (Bulls take toll of amateur toreadors, British Movietone, 1932). Es la traducción literal del título inglés de este reportaje, probablemente apoyado en Miguel Mezquíriz como cameraman, que la productora británica filmó durante los Sanfermines de ese año para su noticiero habitual. Son fragmentos del encierro por su recorrido habitual y su llegada a la Plaza en medio del griterío de los asistentes, y la suelta posterior de vaquillas bravas para el divertimento de los mozos. En la presentación se decía: “Los españoles arriesgan su vida en la corrida de toros de Pamplona en honor al patrón de la ciudad”.

Los reportajes de nuestras fiestas por equipos extranjeros eran casi habituales, no era por tanto extraño que el 3 de marzo de 1934 un equipo de la UFA visitase Pamplona para buscar localizaciones para una próxima película que se iba a rodar con ambiente sanferminero y que en los noticiarios británicos, norteamericanos o italianos se mostraran imágenes de los encierros por las calles de Pamplona [6].

También los Noticiarios Cinematográficos Españoles (NO-DO) se ocuparon sistemáticamente de transmitir su crónica oficial de las fiestas cada 7 de julio, con atención especial a los encierros, en la línea de la afirmación de los valores regionales al igual que las fallas de Valencia, el Corpus de Toledo o la Semana Santa. Estas crónicas se transmiten desde 1944 a 1976 sin solución de continuidad [7]. El testigo informativo lo tomó Televisión Española que desde 1982 transmite en directo al mundo los encierros del 7 al 14 de julio, con audiencias de hasta el 80% de share. En 2019 se difunde por primera vez el encierro pamplonés a vista de dron, pese a que el uso de este aparato sobre ciudades está muy restringido y requiere de un permiso previo de las autoridades. Como puede suponerse, su resultado es espectacular, de una belleza inédita.

La directora alemana Leni Riefenstahl  estuvo en Pamplona en 1954 y filmó las fiestas de aquél año. En sus Memorias, aparecidas en 1987 [8], rememora aquella visita:

«Dos días más tarde, llegamos por Biarritz a Pamplona, en el momento oportuno para probar nuestra cámara: al día siguiente, empezaba la famosa Fiesta de San Fermín, que Hemingway describió de manera tan sugestiva. Pamplona estaba abarrotada. Dormimos al aire libre. Fui reconocida por un español que en 1943, cuando hicimos para “Tierras bajas” [9] las tomas con los toros, había trabajado para nosotros. Nos albergó en un pequeño hotel de una de las angostas callejuelas y se ofreció para servimos de guía durante la “fiesta”. Antes de que saliera el sol ya estábamos sentadas con la cámara de cine encima del viejo muro de una calleja, por la cual, todas las mañanas, se hacían correr los novillos. Como locos corrían los mozos junto a los toros y delante de ellos; las muchachas y las mujeres miraban desde las ventanas y parecían también encontrarse en un delirio de paroxístico entusiasmo. Los mozos trataban de tocar los toros, eran arrollados por éstos, lo cual, sin embargo, les hacía entrar en un delirio aún mayor. Para nosotras, habitantes de países nórdicos, todo aquello resultaba extraño e incomprensible. A pesar de ello, pronto nos vimos también contagiadas por aquella fiebre. No era ningún show, sino que se trataba de gestos rituales de remotas tradiciones. Tres días estuvimos filmando en Pamplona. Ya hacía días que se nos estaba esperando en Madrid. Volví a experimentar España como un país fascinante, lleno de tensiones y de alegría de vivir; y esta vez sin la presión de una arriesgada producción. Para un artista, una abundancia casi abrumadora de impresiones y experiencias (…)» [10].

Un momento del rodaje de «Sucede en San Fermín»

Sucede en San Fermín (Francisco Centol, 1957). Es un corto documental de 19 minutos, en color, producido por NO-DO sobre guión de Rafael García Serrano en que se nos presenta el sosiego provinciano de la ciudad de Pamplona que el 7 de julio estalla con sus fiestas patronales, los Sanfermines. Con una bella fotografía de Francisco Centol y Vicente Minaya se inicia con una demostración del grupo de danzas municipal y prosigue con todas las fases de la fiesta: chupinazo, Riau-riau, procesión, bullicio callejero, salida de las peñas con sus pancartas y charangas, encierro de los  toros (en los que podemos apreciar que la indumentaria sanferminera actual aún no se  había generalizado limitándose a la camisa blanca y el pañuelico rojo), corridas, pobre de mí, real de la feria y fuegos artificiales [11].

Encierro (Burla a la muerte, José María Ochoa Jorba, 1958). Cortometraje de 10 minutos, a color, sobre guión  del propio realizador e imágenes de Miguel F. Mila. Guionista y ayudante de dirección, Ochoa se especializó en la filmación de documentales para televisión e industrias. En 1975 realizó el documental sonoro Toros en Pamplona, publicado por Hispavox, cuyo contenido abarca las Vísperas: Introducción y pregón de las fiestas. “La primera piedra”: marcha de S. Cervantes. Vals de Astrain y ceremonia religiosa. La leyenda de San Fermín. Jota de toros con dulzainas. El desencajonamiento. Cohetes por calles y plazas. Jota con rondalla. Día 7 de julio: Amanecer y diana. El encierro. Pasacalle popular: “Gigantes y cabezudos”. La corrida de toros. Gran faena: pasodoble «Tío Caniyitas» de R. Dorado. Charangas: las bandas de las «peñas». Jota con rondalla. Y como intérpretes los Coros de Santa Cecilia, Txistus de Estella, Banda Municipal de Pamplona, Dantzaris y Dulzaineros, El Pueblo de Pamplona, Coros Líricos de Hispavox,  dirigidos por Dorado; y la Orquesta de Conciertos de Madrid bajo la dirección de Rafael de Andrés.

Carosello spagnolo (Gian Rocco, Salvatore Rosso, Pino Serpi, 1959). Marisol, una niña que vive entre los gitanos de Granada, huye de casa y, durmiendo en un lugar desierto, sueña con viajar por España, teniendo la oportunidad de ver las cosas más bellas y los espectáculos más notables. El sueño sirve de pretexto para la presentación de monumentos famosos, fiestas populares y religiosas, corridas de toros, etc. Se puede pasar de la suntuosa arquitectura de la Alhambra a la procesión del Cristo Muerto de Sevilla, de la fiesta de San Fermín en Pamplona a las ciudades de Castilla y Andalucía.

Fiesta en Pamplona (Julián de la Flor, 1961). Cortometraje de 15 minutos al que siguió otro de 11 minutos titulado El encierro de Pamplona (1963), de este operador autor de sus propios guiones, que recoge la dramática cogida de un mozo por un toro de Bohórquez, el ambiente singular de la calle y el toreo en la plaza de los diestros Antonio Ordóñez, Curro Girón y Chicuelo II.

San Fermín (José Luis Font, 1962). Un documental que tenía un precedente similar en Hombres y toros, que había dirigido él mismo en 1958 [12].

Instantánea de una charanga tomada de «España insólita», de Javier Aguirre

España insólita (Javier Aguirre, 1964). Documental etnográfico sobre guión de Vicente A. Pineda, texto de Dionisio Ridruejo, música de Luis de Pablo y fotografía de Manuel Rojas y Luis Cuadrado. Recoge una serie de escenarios y vivencias sorprendentes entresacados de entre las distintas regiones españolas. En el caso de Navarra presenta los txuntxurrosde Ituren y las Fiestas de San Fermín, complaciéndose en mostrar (7 minutos de los 78 del largometraje) el encierro desde diversos puntos de vista con especial atención a la llegada de los astados a la Plaza de Toros y la suelta de vaquillas para diversión de los mozos; la salida de las cuadrillas de las peñas con sus pancartas, charangas y extravagantes atuendos; el generoso fluir del vino; las aglomeraciones y el griterío traducidos por el sonido directo y la cámara en mano a un ritmo casi de jota; la fatiga tras horas de fiesta; vistas aéreas inimaginables en la época del recorrido del encierro y del coso taurino… “Durante siete días una alegría orgiástica sacude los nervios y hace inútil el sueño; la multitud vive en alta tensión invadiendo las calles…”, relata el comentarista. Bombos y trombones acompañan al “¡lará, lará, lalala…! ¡Oberena!, ¡Anaitá!”.

La procesión de San Fermín vista por Robert Destanque

San Fermín (La Saint-Firmin, Robert Destanque, 1964). La publicidad de este documental, que alcanzó el Premio Jean Vigo, dice así: “Esta película ofrece un colorido relato de la tradicional fiesta de San Fermín en la ciudad española de Pamplona. La vida cotidiana se detiene y los hombres se entregan a las alegrías del canto, el baile, la bebida y las corridas de toros durante ocho días y ocho noches” [13].

Los Sanfermines (José Antonio Páramo, 1966). José Antonio Páramo Ábrego participó como guionista y realizador en la serie de Televisión Española, dirigida por Pío Caro Baroja, “Fiesta”, que dedicó uno de sus largometrajes en blanco y negro a nuestras famosas fiestas, con especial detenimiento en el encierro, la afluencia turística, la corrida de los toros (que ofrece a cámara lenta para desentrañar la coreografía existente entre toro y torero), el son del chistu (“como el reverso de los Sanfermines”), las danzas en la calle y las que se exhiben en la Plaza de Toros, junto a los deportes rurales y la pelota, las charangas y el alborozo de los mozos de las peñas que termina en extenuación [14]. El documental describe al final la vieja historia de Iruña a través de sus restos romanos y medievales, con alusión a la Catedral de Pamplona… hasta un nuevo estallido festivo.

Pañuelos rojos (Juan Bautista Pardo García, 1966). Juez de profesión, J. B. Pardo fue cineasta por afición empleando para ello el formato 8 mm. Descontento con las películas de NO-DO que se venían divulgando “por no ser nada fieles con lo que yo veía y sentía”, decidió filmar los momentos emblemáticos de las fiestas, centrándose en el color rojo. “Me llamó la atención porque estaba muy presente en diversas manifestaciones y porque, en cierto modo, se compendiaba en los pañuelos rojos como símbolo de las fiestas, el bullicio continuo, día y noche, la alegría desbordada y la variopinta y multitudinaria presencia de gente”. El cortometraje tiene un valor antropológico como testimonio fiel de su época [15].

Los toros, las ganaderías y sus fiestas (Rafael Ballarín, 1969). Director y guionista vasco de innumerables documentales de corte propagandístico tanto en el ámbito industrial como turístico, el campo de trabajo de Ballarín Serralde se ha ceñido a la España de las décadas 1960 y 1970, apoyándose en su colaborador co-guionista Julio Gallego Alonso y Ricardo Albiñana como operador en este documental a color de 15 minutos de duración y en 35 mm. que contempla la dimensión taurina de las fiestas de Pamplona. Así se viene a sumar a una línea existente interesada por el aspecto folklórico-cultural del toro de lidia, del que tenemos también un ejemplo en el cortometraje Toros y fiestas (Rafael Campos de España, 1968).

El documentalista cinematográfico Pío Caro Baroja sostiene en sus manos su biografía firmada por Aumesquet

En 1972, con el patrocinio de la Institución Príncipe de Viana y sobre el guión literario de Julio Caro Baroja, su hermano Pío dirigió Navarra, las cuatro estaciones [16]. Con la presencia de los Sanfermines se inicia este “documental etnográfico”-subtítulo del film- que trata de fijar las principales costumbres del antiguo Reino de Navarra mantenidas por la tradición histórica hasta ese momento, pero cuya supervivencia se ve amenazada por el progreso uniformador. Un plano general de la Cuenca de Pamplona nos lleva, por aproximación en travelling óptico, hasta el perfil de la ciudad mientras escuchamos en off el famoso chupinazo acompañado del grito “¡Viva San Fermín!” coreado por los asistentes en la Plaza Consistorial al arranque de las fiestas patronales. Un plano del frontis del Ayuntamiento, acompañado por un nuevo travelling, esta vez de alejamiento, para mostrarnos el disparo en la plaza ocupada por el gentío en torno a la banda La Pamplonesa, viene seguido de otro plano breve de las acróteras del consistorio y otro, dinámico, del encierro de los toros, seguido de planos fijos de distintos momentos a lo largo de la historia, entresacados de las situaciones de mayor peligro. El comentarista continúa: “Suena desde hace siglos el nombre de Navarra en la historia del occidente de Europa y gran parte  de la juventud del mundo, todos los años el día 7 de julio, piensa en Pamplona y en sus Sanfermines anunciados por el chupinazo. Desea correr en el encierro, sentirse entre los toros, participar en aquellas horas de tensión vital y alegre violencia. Y se pregunta: “¿Pero es tan solo Navarra un nombre histórico venerable y el teatro de una fiesta juvenil?”, lo que sirve de introducción para profundizar en los usos y costumbres de la comunidad foral, incluidos los Sanfermines de la localidad navarra de Lesaka, coincidentes con las fiestas de Pamplona. Cuatro años antes el documental dirigido por Néstor Basterretxea y Fernando Larruquert, Ama-Lur (Tierra Madre, 1968), recogía algunos planos del encierro de Pamplona y del pilón de Falces junto a espectáculos de vaquillas y recortadores en varios pueblos de la Navarra Media y Ribera del Ebro [17].

Porque llegaron las fiestas (Jesús Sastre, 1980). Es el título de un documental de la Cooperativa Cinematográfica Cuarzo, de Pamplona, que realizó Jesús Sastre en 16 mm. luego ampliado a 35. Constituye una de las primeras miradas sociológicas dirigidas a los Sanfermines que trataba de apartarse del típico documental turístico para dar una visión contrastada de las fiestas desvelando sus dimensiones religiosas, taurinas, políticas y báquicas. Se preguntaba en el documental: “¿Qué sensación de libertad impulsa a la gente a gritar, abrazarse, bailar o enfrentarse a la muerte, como en el caso del encierro, sin que nadie se sorprenda, con la complicidad y ayuda de todos? ”Entre los entrevistados figuran el sociólogo Mario Gaviria y el antropólogo Julio Caro Baroja [18].

Viva! San Fermín The Bulls of Pamplona (Ivor R. Bowen, 1981). Este documental australiano para televisión refleja los actos festivos de Pamplona, “cuando los vascos corren por las estrechas calles con toros asesinos tras los talones” [19]. En las entrevistas, los corredores cuentan por qué participan. Muestra la corrida de toros de cada día.

Hemingway. Winner Take Nothing (Bernard Foucher y Michael Collins, 1984-1998). Antes de su muerte en 1996, Margaux Hemingway viaja a Europa para descubrir más sobre la vida de su famoso abuelo, Ernest Hemingway. A medida que profundiza en su historia familiar, descubre paralelismos entre la naturaleza autodestructiva de su abuelo y su propia vida, marcada por el alcoholismo, el divorcio y la bulimia. A medida que aparecen tensiones en su matrimonio con el director de cine Bernard Foucher, regresa a Estados Unidos, enfrentando difíciles preguntas personales sobre sí misma. El documental se rodó en los lugares que frecuentó el autor de Fiesta: Idaho, Pamplona, París, y Venecia. En la película Margaux se traslada a Pamplona para ver el encierro y una corrida de toros, intenta torearlos durante una sesión práctica y casi se emborracha. Hemingway escribió: «Nunca lleves a tu mujer a Pamplona», así que parece que la maldición de sus palabras se confirmó en su hija. El título del documental se refiere a la colección de cuentos cortos que Ernest Hemingway publicó en 1933, estimados entre lo mejor de su obra literaria.

Sangre y sexo en San Fermín (New Line Films, 1999). La productora dirigida por José Canet aprovecho el paroxismo de los Sanfermines para rodar este film porno que  tuvo a gala ser la primera película de su especialidad rodada en San Fermín y doblada al euskera [20]. A esta cinta seguirían otras aprovechando la comercialidad de este tipo de subproductos.

Joe Distler corriendo delante de los toros

El corredor (The Runner, Esteban Uyarra, 2002). Joe Distler era en 1967 el típico estudiante norteamericano preocupado por conocer otro tipo de estímulos para su vida. Los acabó encontrando en Pamplona y en sus Sanfermines. Tenía 22 años entonces. Corrió su primer encierro  de la mano de otro yanqui habitual en la carrera: Matt Carney. A partir de entonces nunca ha faltado a la cita, a pesar de los contratiempos de la vida. Se hizo profesor para disponer de tiempo con el fin de acudir a las fiestas de San Fermín durante el periodo estival. Se doctoró con una tesis sobre James Joyce y se preparó como atleta para correr en Mercaderes y la Estafeta. “Los encierros-explica en el documental- son una droga, una adición equiparable a la de los montañeros de altura o a la de los buceadores de las profundidades marinas al filo de lo imposible”. Sus experiencias en el encierro se recogen en este film, donde deja constancia de su pasión, de sus temores y alegrías, de su concepción del encierro y de su postura contraria a la mercantilización del mismo [21].

Sanfermines’78 (José Ángel Jiménez y Juan Carlos Gautier, 2005). El documental analiza los sucesos ocurridos en la Plaza de Toros de Pamplona el 8 de julio de 1978 a raíz de una protesta en favor de la amnistía política, que fue reprimida por la entonces Policía Armada de resultas de la cual fue herido de muerte el pamplonés Germán Rodríguez,  militante troskista de la LKI, durante los disturbios posteriores en la cercana avenida de Roncesvalles, disturbios que se prolongaron al día siguiente con graves actos vandálicos por la ciudad, entre ellos el incendio del Palacio de la Diputación Foral. Incluye entrevistas realizadas al entonces gobernador civil de Navarra, Ignacio Llano, al comisario jefe de la policía armada Miguel Rubio, a sindicalistas y políticos como José Antonio Urbiola y Jaime Ignacio Del Burgo, al concejal de fiestas, abogados de la comisión de investigación abierta, a periodistas, amigos del asesinado y peñas en general, ofreciendo una mirada plural en la medida de lo posible. Los directores del documental sugieren que a partir de entonces los Sanfermines ya no volvieron a  ser iguales, perdiendo parte de su carácter popular “y reconducida la espontaneidad de la Fiesta por unos terrenos más acomodaticios y (tele)dirigidos” [22].

Apuntes sobre el otro (Notes on the Other, Sergio Oksman, 2008). Este documental del brasileño Oksman, con guión a partir de la idea original del navarro Carlos Muguiro, es una reflexión sobre los sueños del escritor Ernest Hemingway a partir de una anécdota donde tuvo que ver como protagonista el padre del fotógrafo pamplonés Pío Guerendiain, cogido por un toro en la calle Estafeta en uno de los encierros del año 1924, aquél en que uno de los astados mató al corredor Esteban Domeño. En la ficción literaria del guión, Hemingway observa supuestamente desde un balcón del Hotel La Perla al padre de Pío Guerendiain caído en la calzada a merced de los toros, basándose en este suceso para construir su primera crónica de Pamplona desde el mismo personaje, que en verdad fue corneado de cierta consideración. El documental, que fue rodado durante los Sanfermines de 2008 en Key West (Florida), y en la casa de Ketchum (Idaho) donde se suicidó el escritor, parte de la idea de que Hemingway hubiera querido ser otro: cazador en África, pescador en Cuba o corredor del encierro, “quizás mi padre caído ante la tienda” que regentaba en esta parte del recorrido, según confiesa Pío Guerendiain. El film obtuvo once premios, entre ellos al mejor cortometraje del Festival Internacional de Varsovia [23].

Póster publicitario de «Bull Running in Pamplona», el espectáculo épico del encierro filmado en 3D

Encierro (Bull Running in Pamplona, Olivier Van der Zee, 2013). Es un documental que recoge la historia de los que corren en él, sólo que con la particularidad, y grandísima novedad, de haberlo filmado en 3D por medio de cinco cámaras estereoscópicas que literalmente “vuelan” sobre cables suspendidos a lo largo de los 270 metros de la calle Estafeta, gracias a un equipo internacional de sesenta personas que lo consiguió filmar después de cuatro años de ímprobo trabajo y en los meses intermedios las entrevistas a algunos de sus protagonistas (corredores locales y al pastor Miguel Reta además de a extranjeros como el neoyorkino Joe Distler). Se emplearon tomavistas americanos de última generación dotados de dobles objetivos de fabricación rusa. El coste de este espectacular largometraje ascendió a cien millones de euros costeados por las productoras D4D, a cuyo frente se encontraba el experimentado realizador Enrique Urdánoz, REC y EITB como productora asociada, así como con la colaboración de las instituciones navarras y Diario de Navarra. La publicidad del lanzamiento lo describe como “una película documental 3D acerca de estos corredores, sobre por qué corren en una carrera donde no se les beneficia con premio alguno y causa cientos de heridos cada año. Un largometraje de acción, donde la emoción y la tensión es continua, cargado de violencia pero también de belleza, ofrece drama y heroísmo, en un cóctel de emociones transportando a la audiencia hasta las calles de Pamplona, delante de una estampida de toros de 600 Kg y de sus letales cuernos” [24]. La experiencia visual del espectador durante la proyección es tan real que los toros casi parecen “echarse” encima de los espectadores, tal como les sucedió a los que ingenuamente vieron por primera vez las imágenes del tren llegando a la estación de los Hermanos Lumière. Alfonso Rivera lo describe como “documental de tonos épicos que transforma esos metros de carrera en una trepidante cinta de acción” [25].

Baile de los gigantes, prodigio de los Sanfermines (Domingo Moreno, 2014). El productor, realizador y guionista zaragozano autor de este documental se interesó por la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Pamplona al conocer en la investigación que llevaba a cabo sobre los orígenes de este tipo de imaginería festiva a los portadores, dantzaris y músicos que la acompañan. Las imágenes que ofrece las tomó entre 2008 y 2014, a ellas añadió  fragmentos de imágenes antiguas existentes en la Filmoteca de Navarra, y, lo más importante, los testimonios de 32 bailadores de los gigantes, “que ya van por la cuarta generación”. El documental, en sus dos versiones, corta y larga, dura 55’ y 74’. En la obra reciente de este etnógrafo-cineasta deben citarse “Huellas trashumantes, trashumancia en España” y “Pastores en la niebla” (2013) y las “Mudanzas del diablo” (2015) [26].

El baile de los infantes (Jokin Pascual y Javier Dampierre, 2015). La película narra cómo los más pequeños se preparan, a través de juegos, para correr algún día el encierro. Una parte del rodaje tuvo lugar durante los Sanfermines de 2014, completándola con imágenes tomadas en el invierno de 2015, casi todas en Pamplona, con algunos planos sueltos en Villava, Burlada, Olaz y otros lugares de Navarra [27].

Pioneras. Otra historia de San Fermín (Iñaki Redín – Marga Gutiérrez, 2016). Relata cómo las mujeres ocuparon su espacio en las peñas sanfermineras. Recoge los testimonios de aquellas primeras mujeres que entraron en las peñas y detallan, en primera persona, cómo entraron, cómo fueron los primeros pasos en un mundo de hombres, cómo han ido cambiando las cosas y cuáles son los retos del futuro. Son Oihana Aldabe, la pionera en tocar la Banda de Timbales y Clarines del Ayuntamiento de Pamplona; Carmen Arias, primera mujer en La Pamplonesa; Elena Fraile, primera en tocar el tambor en la Comparsa de Gigantes y Cabezudos; y Puy Rekalde, la primera txistulari en el grupo de danza del Consistorio municipal. Las cuatro coinciden en sus testimonios en señalar que la música “unifica”. No tiene sexo, no hay instrumentos de hombres y de mujeres. Aunque “también reconocen que queda mucho por hacer para feminizar la fiesta” [28].

Sergio (Carlos Caro, 2016). Mediometraje de 29 minutos en color y alta definición. Correr los encierros de los Sanfermines no es fácil. Menos aún si no puedes oír nada. Es el caso del sordo de nacimiento Sergio Colás, el protagonista de este film. Se rodó en 2015. Sergio es una película sobre el esfuerzo, la pasión, la tradición y los encierros, una película donde aquellos que mejor le conocen dibujan una estampa cercana con un testimonio veraz e intenso que nos ayuda a comprender y compartir las ansias de superación y autoafirmación y el increíble optimismo frente a la oportunidad y el riesgo de cada mañana. Retrata la realidad cotidiana de las personas con dificultades auditivas y rompe un lanza para reivindicar con firmeza el derecho de estas personas a disfrutar en igualdad de condiciones, mientras su protagonista pelea por la no discriminación y la normalización en la sociedad” [29].

La promesa (Carlos Bernabé y Fermín Barón, 2017). El personaje principal de este cortometraje que se difunde por las redes es Jesús Elortz, un veterano corredor que lleva 60 años corriendo delante de las astas. «Hiciste una promesa, fue tu elección, un voto más fuerte incluso que el propio miedo'», se asegura a sí mismo con palabras en off. Este vídeo recrea en las calles desiertas de Pamplona las emociones y rituales de los corredores de San Fermín, tras los momentos previos a la carrera, con su concentración necesaria.

Edición príncipe de «Fiesta»

Fiesta! es un proyecto del fotoperiodista estadounidense Neil Waters iniciado en 2017, e inconcluso hasta el momento, que se presenta como una nueva forma de contar historias mediante la escritura combinada de elementos interactivos como mapas, infografías, fotografías y videoclips para crear un ambiente de inmersión en la línea de las mejores tradiciones periodísticas del New York Times y el Washington Post, aplicadas a un proyecto documental, en el caso que nos ocupa la historia de la Fiesta de San Fermín, proyecto al que puede accederse en Internet [30]. Explica Waters que su inspiración vino de la lectura del libro de James A. Michener, escritor norteamericano, Iberia (Iberia: Spanish Travels and Reflections, 1968) en que alude a las fiestas de Pamplona y pensó que sería interesante comparar las descripciones de Michener con las que hizo Hemingway en la década de 1920 y ver hasta que punto se han visto renovadas. Del contraste comparativo entre ambas visiones surge este proyecto audiovisual que busca presentar las fiestas desde todos sus puntos de vista y versiones que adoptarán la forma de una revista digital, no sólo en formato de película sino de página web trasmedia con el deseo de mostrar algo no tan frecuente en los reportajes sanfermineros como es “la emoción”. Nada mejor para conseguirlo que recurrir, como ha hecho, a los avances tecnológicos de última generación, con el empleo de hasta doce cámaras GoPro, compactas, ligeras y resistentes, susceptibles de colocarse en vehículos, para alcanzar ultradefinición 4K con el apoyo de grandes angulares. A Neal Waters le acompañan en el proyecto el también fotoperiodista y premio Pulitzer de Fotografía 1987 y World Press Photo en 1983, Kim Komenich, y la canadiense afincada en Pamplona, Stephanie Mutsaerts, como productora, amén de un amplio equipo de 20 personas, entre ellos el también fotógrafo Stan Olszewski. Informa la prensa  que la parte fílmico-documental se va a centrar en cuatro partes, cuatro experiencias de vida. La primera, dedicada a los pamploneses, va a contar con el corredor Juan Pedro Lecuona y otra decena de mozos pamploneses más. En la parte dedicada al extranjero seguirán al corredor Bill Hillman; una tercera parte se va a centrar en la historia del toro desde las dehesas andaluzas; y, por último, abordarán la ciudad y “qué significa la fiesta para ella”, con sus tradiciones y “cómo comenzaron”. Porque, como ellos señalan, “este proyecto nos llevará a la visión más completa que se ha producido hasta la fecha sobre la fiesta” de San Fermín [31].

Robert Knjaz explica a los televidentes croatas el «Día de fiesta»

Día de fiesta. San Fermín – Pamplona (Najvece Svjetske Feste, HTR1, 2018). Documental croata que invita al viaje a Pamplona y al conocimiento de sus fiestas, según se dice en él, una de las más populares, pero también de las más peligrosas y exigentes del mundo. Explica cómo la novela “Fiesta” de Ernest Hemingway logró promocionarlas y atraer hasta Pamplona hasta un millón de turistas extranjeros hasta el día de hoy. Se pregunta en él ¿por qué las ventanas y balcones del recorrido del encierro de  Pamplona son las más codiciadas del mundo?, ¿qué motivos alientan a las personas a participar en la carrera de los toros y exponer sus vidas a la muerte?, ¿cómo sobrevive a la fiebre de la fiesta un pensionista privilegiado por poder acudir a ella?, y ¿por qué el personaje principal de las fiestas son los toros y no los pollos, los monos o los ñús? Fue emitido por el canal HTR1 de Croacia el 28 de diciembre de 2018 e informaba que en los días que duraban las fiestas llegaban a la ciudad ¡9 millones de turistas!, según el conductor del programa Robert Knjaz. El centro de atención lo constituye el encierro de los toros, cuyas imágenes al ralentí se acompañan del Carmina Burana. Florencio García Martínez, veterano corredor, se dirige a los telespectadores croatas para describirles el trayecto del encierro y explicarles cómo hay que correrlo. Jokin Zuasti, otro conocido corredor, expone las condiciones recomendables para participar en el encierro: estar preparado atléticamente y tener la cabeza muy fría.

La cosa vuestra (María Cañas, 2018). Se trata de una interpretación de las fiestas de San Fermín, de lo que son y a dónde han llegado, transida por la visión surrealista de su autora que a sí misma se considera una video-guerrillera que mediante diferentes actitudes y lenguajes (apropiacionismo crítico de las diferentes iconografías existentes, videocollage creativo, introducción de pokémons y robots combinados con imágenes reales) presenta la cara oculta y heterodoxa de nuestras fiestas desde un posicionamiento feminista y animalista, sin renunciar por ello al humor como arma que contribuya a digerir las imágenes divertidas al tiempo que tremendistas de los Sanfermines (“una especie de optimismo escéptico, existencialismo pop”, en sus palabras) Ella prefiere otras vías de escape: “lo que nos da el arte y la poesía de librepensamiento para seguir para adelante y fuerza para vivir”. Y una “conciencia más ecológica y solidaria y acabar con esta barbarie de torear y matar a los toros, que es lo que planteo en la película”. “Reconozco que esta no es una película para vender los Sanfermines”, confía  a la entrevistadora [32].

Dennys Clancey «el corredor de la camisa negra»

Persiguiendo el rojo (Chasing Red, Dennis Clancey, 2018). Condecorado como héroe de la guerra de Irak, este realizador estima que en su documental «hay aspectos comunes entre la guerra y el encierro. Ambos son situaciones únicas que nos desafían física y mentalmente de formas que nunca imaginamos”. Conocido como “el corredor de la camisa negra” que corre en los encierros de Pamplona, justifica su participación porque «para alguien que ha combatido en una guerra, necesitaba saber cómo manejaría mis sensaciones. Cómo respondería ante una situación impredecible» [33]. El documental sigue a cuatro corredores de élite a través de los ocho encierros de los Sanfermines. Enfrentándose a las lesiones y al riesgo inminente de muerte, se embarcan en un esfuerzo que dará forma a sus vidas para siempre.

Concluyo esta parte con una alusión al cineasta que puso en imágenes dinámicas el acervo fotográfico del médico pamplonés, y coleccionista de fotografías locales, José Joaquín Arazuri. Y me refiero a Antonio José Ruiz Pérez (Pamplona, 1926-2003), que recurrió al vídeo para representar el pasado nostálgico de la capital navarra y dentro de él algunas imágenes sanfermineras rescatadas con el amor que le caracterizó por nuestras cosas. Especialmente lo hizo en los documentales Pamplona en el recuerdo (2000) y Pamplona, evocación del ayer (2002), miradas a la vieja Iruña de las décadas 1930 a 1950, donde recoge estampas de la procesión de San Fermín de lo años 1927 y 1932, una corrida de Manolete en 1947, el curioso chupinazo desde la Plaza del Vínculo cuando la Casa Consistorial se hallaba en obras o las calles más castizas de la ciudad.

Los Sanfermines en el cine de ficción

 Las películas de ficción aprovecharon nuestras fiestas singulares para apoyar en ellas argumentos que requiriesen de acción, romanticismo, aventura, intriga, humor, reflexión sobre la tauromaquia, en géneros tan diversos como la comedia, el policíaco, el film psicológico y social, el filme-encuesta, el biopic…, a menudo entreverando la ficción con el documental, y aprovechando el escenario de nuestras fiestas para emplear, si no ensayar, procedimientos de grabación de última generación.

El Gordo y el Flaco como «toreros» en San Fermín

 Stan y Oliver, toreros (The Bull-fighters, Malcolm St. Clair, 1945). La Twentieth Century Fox estrenó en España esta cinta en que los cómicos Stan Laurel y Oliver Hardy , “el Gordo y el Flaco”, son detectives que trabajan en México. Laurel se parece a un torero famoso que ha desaparecido, y se ofrece por dinero para reemplazarlo en la plaza de toros. La presencia de Pamplona en fiestas viene sugerida por el inserto de una suelta de vaquillas al ruedo que en la versión fílmica es la plaza de toros de México capital federal [34].

De las múltiples versiones de Currito de la Cruz, en torno al conocido torero apadrinado por Manolo Carmona y enamorado de su hija Rocío, en contraposición a otra figura, el joven Romerita que termina por seducirla y fugarse con ella, la muda de 1926 dirigida por Alejandro Pérez Lugín y Fernando Delgado nos ofrece además de las distintas localizaciones sevillanas la de Pamplona durante las fiestas de San Fermín y uno de sus recientes encierros que no gustaron en nuestra ciudad por la poca dedicación prestada al ambiente de la plaza y sus peñas.

Aventura en San Fermín (Miguel Mezquíriz, 1952-1953, proyecto inacabado). Miguel Mezquíriz Eraso (Tafalla, 1904 – Madrid, 1998), el reportero cinematográfico y productor navarro decide promover una película de ficción ubicada en los Sanfermines. Filma en 1952 y 1953 escenas de las fiestas, con intención de aprovecharlas en una película que llevaría este título cuyo guión encarga al novelista navarro Rafael García Serrano y al escritor José María Sánchez Silva. En 1956 registra el texto original, que “por imponderables de última hora”, según manifestaba él mismo, no se pudo llevar a cabo.   Las imágenes que se han conservado proceden del legado de su amigo Antonio José Ruiz, a quien hizo donación del guión y del material rodado, unos 70 minutos de duración, sin sonido todavía, que pasarían a poder de la Filmoteca de Navarra por donación [35].

Cartel publicitario de «Don Quijote»

Don Quijote (Orson Welles y Jess Franco, 1955-1992). Dos eran las pasiones españolas de Orson Welles, la tauromaquia y el “Don Quijote” de Miguel de Cervantes, al que consideraba personaje a propósito para mostrar el contraste entre las virtudes del caballero y la realidad del mundo actual, donde el demiurgo estadounidense aún percibía resabios de su presencia [36]. Para demostrarlo, explica Pérez Bastías, intentó hacer una versión cinematográfica de la novela caballeresca cervantina en la que traducir en términos de hoy el anacronismo que ya tuvieron los personajes cervantinos con respecto a su época. Su sentido ulterior sería una condena de la sociedad industrial y la imposibilidad de todo idealismo en la amorfa ética consumista que la acompaña [37]. La idea le vino después de “Mr. Arkadin”, pero no encontró eco en nuestro país y fue el coproductor francés de su último film, Louis Dolivet, quien sugirió una serie de pruebas que fueron rodadas por Welles en el parisino bosque de Boulogne, con Misha Auer como Don Quijote y Akim Tamiroff en el papel de Sancho. El plan, sin embargo, no progresó, y decidió trasladarse a México, donde el productor de Buñuel, Oscar Dancigers, acogió el proyecto, en el que colaboró económicamente Welles con el dinero ganado como intérprete en “El largo y cálido verano” (The Long, Hot Summer, Martin Ritt, 1958). Se sustituyó a Misha Auer por el mexicano Francisco Regueira y hacia 1958 se habían rodado y montado unos setenta y cinco minutos. Sólo faltaba el desenlace, pero causas desconocidas (el mismo Welles dudaba de si gustaría su película en el mercado de la televisión norteamericana al que iba dirigida [38]) impidieron realizarlo. Solo restaban unas tres semanas de rodaje, diez minutos por filmar según Peter Cowie [39]. En 1965, coincidiendo con su película “Campanadas a medianoche”, parte de cuyo rodaje se realizó en las poblaciones navarras de Lekumberri y Lesaka, se añadieron al filme nuevas imágenes tomadas en Pamplona, donde para 1954 ya había estado en ella dos veces. Tras el fallecimiento de Orson Welles, su cuarta esposa, la actriz Oja Kodar, exhibió unos cuantos fragmentos del film en el festival de Cannes de 1986, y, posteriormente, encargó a Jesús o Jess Franco, ayudante de dirección de Orson en “Campanadas a medianoche”, la armadura de lo filmado por medio del montaje, cuya versión de 116 minutos se proyectó en la expo-92 de Sevilla, y fue denunciada por Mauro Bonnani, antiguo montador de Welles, al haber escamoteado Franco varias secuencias significativas que obraban en su poder, la más destacada de ellas una en que el hidalgo ataca la pantalla de una sala de proyección de cine al entender que lo que ha visto -la heroína amenazada por unos traidores a la que es preciso defender- es real [40].

Francisco Regueira como Don Quijote y Akim Tamiroff en el papel de Sancho

La intención de Orson Welles era estructurar esta película en tres partes, tras un comienzo en que él mismo lee las primeras páginas de la novela [41]. La primera parte muestra a Don Quijote y Sancho Panza cabalgando juntos por la España de los años 60. Conversan, se encuentran con la técnica moderna en forma de una moto o de un cementerio de automóviles. Buscan comida y Don Quijote ataca, primero a un rebaño de ovejas, después a una procesión religiosa. Tras esto Sancho Panza quiere hacer pasar a una campesina por Dulcinea, pero Don Quijote no se deja engañar. Finalmente Don Quijote da órdenes a Sancho para llevar una carta a Dulcinea y los dos se separan. La segunda parte se centra en la búsqueda de Sancho por Don Quijote. Durante esta búsqueda Sancho encuentra a Orson Welles con su equipo de rodaje, mira un telescopio, descubre radio y misiles, pero también toros en Pamplona. Quiere utilizar el telescopio para encontrar a Don Quijote, pero no le ayuda. Finalmente puede liberar a un Quijote encarcelado, quien parece desilusionado y realista. La tercera parte presenta otra vez a los dos protagonistas cabalgando, con Don Quijote de nuevo lleno de ideas que expresa monótonamente. Participan en una fiesta en Toboso, con la familia de Sancho. A esto sigue otra fiesta, una de moros y cristianos, con Don Quijote como una de las atracciones. Al final, Don Quijote expresa la idea de viajar a la luna, en búsqueda de caballeros andantes verdaderos [42].

Secuencia de planos tomados por Orson Welles para el capítulo de la RAI «L’encierro di Pamplona»

Es en la segunda parte donde aparecen las fiestas de San Fermín rodadas por él en los años 1964 a 1966. Sancho busca a su amo en la ciudad donde cree que se ha extraviado y pregunta por él, no sin verse obligado a correr en el encierro. La mayoría de los turistas desconocen al personaje literario y dudan de su existencia. Se ofrecen secuencias sanfermineras, desde el tradicional estallido inaugural del chupinazo, pasando por los kilikis, las peñas y las diferentes tomas de los encierros por las calles de la ciudad, hasta la llegada a la plaza de toros, en la que Sancho se burla de algunos participantes y trata de salvar al toro de la acción del picador. Cuando encuentre a su amo, lo hallará desilusionado y cansado, sentado en un carro pero convencido de que ha sido encerrado en las mazmorras de un castillo por sus enemigos [43].

El amor de Orson Welles por nuestras fiestas, y España en general, lo manifestaría en el largo documental para la RAI titulado Viaggio nel paese di Don Chisciotte, también conocido como Nella terra di Don Chischiotte emitido entre 1964-1965 en nueve capítulos, dos de los cuales dedica a nuestras fiestas patronales: “La feria di San Fermín” y “L’encierro di Pamplona”, “esta gran locura de Pamplona”, como reza la frase de su lanzamiento, donde además Welles muestra su sorpresa por el exotismo de Pamplona.

Cartel anunciador de «The Sun Also Rises», adaptación de «Fiesta» al cine por Henri King

Fiesta (The Sun Also Rises, Henri King, 1957). La cinta es la adaptación de la novela de Ernest Hemingway [44] The Sun also rises (1926), en versión española Fiesta, llevada al cine por Henri King y producida por Darryl F. Zanuck para la Fox en 1957 [45]. Dice Peter Viertel en la biografía del escritor estadounidense que cuando llegó Zanuck a Pamplona quedó abrumado por la atmósfera de los Sanfermines [46]. La obra literaria que sirvió de base al guión cinematográfico, que no gustó demasiado al escritor pamplonés Ángel María Pascual [47] y con cuya opinión en parte coincido, describe, a medio camino entre el relato autobiográfico y periodístico, las peripecias de Jake Barnes que tras la Primera Guerra Mundial vaga sin rumbo por Europa en busca de emociones que compensen la impotencia que le ha causado una herida en el frente. En París encuentra a Lady Brett Ashley, que le había ayudado a recuperarse de sus heridas durante la guerra. Jake se marcha a Pamplona con su amigo Bill a vivir los Sanfermines, no sin antes pasar unas jornadas de pesca en Burguete. Posteriormente coincidirán con ella y otros amigos en la capital navarra para pasar unos días festivos de poco dormir, mucha jarana y alcohol. La tensión entre los hombres va en aumento, pues todos desean a Lady Brett, pero ella se interesa por el joven matador de toros Pedro Romero. Los diálogos intrascendentes se corresponden con personajes carentes de profundidad, aunque el escritor estadounidense por boca de sus protagonistas logra algunas descripciones acertadas de las fiestas. “La fiesta había comenzado de verdad, -explica-e iba a durar así, día y noche, a lo largo de toda una semana. Se seguiría bebiendo, bailando, haciendo ruido. Ocurrían cosas esos días que solo podían suceder durante la fiesta. Todo adquiría un tinte de irrealidad y parecía que nada de lo que pasara en esos días pudiera tener consecuencias. Durante los Sanfermines, incluso en los momentos de relativa calma, se tenía la impresión de que había que gritar para manifestar cualquier comentario, si es que se quería ser oído. Se tenía la misma sensación a la hora de realizar cualquier cosa. Era un fiesta y duró siete días” [48].

Hay que recordar que Ernest Hemingway llegó a Pamplona por primera vez en 1923 como periodista del diario canadiense The Toronto Star Weeklyy en su crónica comparó las fiestas de Pamplona con una especie de carnaval. Repitió su presencia ocho años más (1924-31 y 1953 y 1959). Él mismo grabó las fiestas de 1924 con la ayuda de una cámara que le había prestado el pintor dadaísta Man Ray, quien por cierto estuvo tomando planos de Pamplona cinco años más tarde. Hemingway se alojaba en hoteles de la Plaza del Castillo: el Quintana y La Perla, que aún mantiene memoria de la habitación que se le reservaba. Desde entonces “la fiesta de Pamplona ya no es ni regional o nacional sino internacional en su atractivo”, asegura la escritora estadounidense Lucinda Poole [49].

Monumento a Ernest Hemingway (Luis Sanguino, 1968) situado en el paseo de su nombre, Pamplona (detalle)

Para llevar el argumento de Fiesta al cine se decidió rodar la película en tres lugares diferentes: los estudios de grabación en Hollywood, Pamplona y Morelia, en México. A Pamplona solo vino un equipo en los Sanfermines de 1955 y grabaron planos de recurso. Ningún actor apareció por la ciudad. En Morelia se adaptaron las calles y la plaza de toros y allí acudieron las estrellas protagonistas Tyrone Power, Ava Gardner y Errol Flynn. La plaza de toros que se ve en la película es la de México y el resto son los estudios de la productora. El público americano no se dio cuenta del cambio, Hemingway sí y se enfadó. En Pamplona, por la censura, no se pudo ver la película hasta 1978. Pocos saben que quien asesoró al equipo de Henry King y pintó numerosos carteles taurinos para la cinta, incluido el cartel con que anunció las fiestas de San Fermín de 1930, con el fin de crear el ambiente necesario, fue el pintor pamplonés, exiliado en México, Gerardo Lizarraga, que, por cierto, aparece en una escena de la película caracterizado como pintor bohemio.

Fiesta dispuso de un equipo especial para el rodaje de las escenas navarras integrado por Carlo Lastricati, quien a diario recibía las instrucciones directas de Zanuck y el asesoramiento de José López Clemente. La película recogió con bastante fidelidad el relato de Hemingway y gracias a la brillante fotografía en color y Scope de Mario Bristagne y Alfredo Cores, las fiestas de Pamplona quedaron plasmadas como un interesante documento. Se filmaron numerosas imágenes del encierro, del desencajonamiento de los toros, de las corridas, así como también numerosas vistas de la ciudad –largos planos de la Plaza del Castillo- y de sus establecimientos más típicos, entre ellos el Café Iruña, para ser utilizados como fondos de transparencias en Hollywood a la hora de completar el rodaje y montaje posteriores [50].

Gayarre (Domingo Viladomat, 1958). Alfredo Kraus encarna al tenor que llega a la ciudad de Pamplona, engalanada para las fiestas, desde su valle originario del Roncal, para emplearse en una quincallería antes de su consagración como cantante lírico de fama internacional.

Luna de verano (Pedro Lazaga, 1958). Comedia coprotagonizada por Fernando Fernán Gómez, Analía Gadé y Laura Valenzuela en torno a unas chicas francesas que se dirigen a San Sebastián para un curso de verano y por accidente caen en Pamplona durante las fiestas, siendo agasajadas por un ilustre pamplonés de rancio abolengo. El trasfondo de las fiestas, en las que se implican gracias a la maestría de un montaje posterior, está bien captado, donde dormir es casi un milagro, y con tomas estratégicas del encierro, alguna de ellas insólita.

 Holiday in Spain (Scent of Mystery, Jack Cardiff, 1960) [51]. Una de sus secuencias transcurría en Pamplona, donde el protagonista (Dehholm Elliot) acompañado por su chófer (Peter Lorre), llegaba a una jaranera ciudad que celebraba sus fiestas, y donde la búsqueda de una misteriosa mujer, iniciada en varias ciudades anteriores, se complicaba en la de Pamplona. Pero la novedad de este filme era su rodaje con cinta de 70 mm. para proyectarse en Cinerama unido al sistema Smell-O-Vision, patentado por Hans Lube, que permitía sentir varias fragancias a lo largo de la visión, aunque el invento fracasaría ante la complicación técnica que suponía obligar al espectador a la inspiración y expulsión de los olores seleccionados. Uno de los temas de la banda sonora musical compuesta por Mario Nascimbene, llevaba por título Pamplona Stomp [52].

Tú y yo somos tres (Rafael Gil, 1962). Con guión de Rafael García Serrano, que adapta la comedia homónima de Jardiel Poncela, Rafael Gil nos presenta en la pantalla a Manolita, una joven que tras mantener correspondencia con el desconocido Rodolfo, cree haberse enamorado de él, hasta el punto de que ambos contraen matrimonio por poderes. Cuando Rodolfo aparece en escena, Manolita se encuentra con la sorpresa de que su marido tiene un hermano gemelo, Adolfo, que es un crápula, lo que da pie a situaciones surreales como una transferencia de personalidad entre ellos de la que sólo se curará, por consejo médico, si Rodolfo se somete a fuertes y nuevas sensaciones como las que encontrará en las fiestas de San Fermín de Pamplona, que de esta manera se hacen presentes.

El momento de la verdad (Francesco Rosi, 1965). Es un largometraje en parte documental sobre la tauromaquia. El director italiano quería llevar a la pantalla el trágico lirismo de Muerte en la tarde (Hemingway, 1932). Sin embargo, algunos conocidos de la Suevia Film (coproductora española de su largometraje La sfida) le habían alertado sobre el escepticismo hacia los cronistas extranjeros. La afición taurina rechazaba la imagen de la corrida como simple espectáculo pintoresco, de manera que Rosi se propuso investigar el fenómeno, apoyándose en la competencia de cineastas autóctonos como Beltrán, Portabella, Muñoz Suay y del torero Miguel Mateo «Miguelín», cuyo rápido ascenso en el mundo del toreo (incluida la plaza de Pamplona) es tenido en cuenta para dicho análisis. El filme fue internacionalmente reconocido como el más serio estudio sobre los aspectos socioculturales del mundo de los toros [53].

«Carnaval de ladrones». La Policía vigila los alrededores de la Plaza del Castillo

Carnaval de ladrones (The Caper of the Golden Bulls, Russell Rouse, 1967). Film policíaco que emplea los Sanfermines de Pamplona como escenario idóneo para cometer un atraco, ya que el bullicio y el caos podían contribuir a relajar la vigilancia. Los escenarios de la película eran las calles y plazas más concurridas de Pamplona en fiestas. En ellas una banda de ladrones internacionales se movería por las calles más transitadas de los Sanfermines y correrían algún encierro para introducirse en un supuestamente existente Banco Nacional (coincidente con el actual Banco de Santander Central Hispano de la Plaza del Castillo), donde guardaban las joyas con las que estaban ataviadas las imágenes de las vírgenes que participaban en la procesión del santo. La película está basada en la novela escrita por el estadounidense William Mcgivern (Chicago, 1922-1982), maestro de la novela negra. Este autor conocía muy bien los Sanfermines e inventó una trama en la que los mitos de las fiestas (toros, gigantes y San Fermín) adquieren una dimensión literaria propia en “una historia rocambolesca donde el atinado tono realista de la novela lograría unos resultados finales espectaculares”, en versión de Ramón Herrera el descubridor de esta película que se hallaba perdida [54]. El protagonista es un norteamericano, veterano de la Segunda Guerra Mundial, antiguo atracador de bancos retirado en un pueblecito costero del sur de España, que se ve forzado, bajo la amenaza de ser denunciado, a ejecutar con sus antiguos compinches un robo de joyas en el citado banco en Pamplona durante los Sanfermines.

«Carnaval de ladrones». Peter (Stephen Boyd) y su compañero François en el momento en que salen por la valla convenida

«Carnaval de ladrones». El falso gigante se ciñe a la ventana por donde pasará el botín

La cinta fue rodada por un equipo de la Paramount formado por 40 operarios y 6 cámaras que realizaron tomas de la ciudad y de los encierros. Al protagonista Stephen Boyd – que hizo del tribuno romano Messala en Ben-Hur (William Wyler, 1959)- le sustituyó el mozo pamplonés Javier Ruiz Goñi que ejerció como su doble en las escenas de mayor riesgo del recorrido del encierro en la calle Estafeta ¡y Dormitalería!. El famoso actor fue grabado bebiendo vino de una bota en la Plaza del Castillo antes de la salida del encierro ante la mirada del resto de corredores. En la película se corren dos encierros: uno de ensayo y el del día del robo, ambos con una duración idéntica de 15’, lo que unido a que las tomas se hicieron en la calle Dormitalería y no en la de Estafeta, disgustó a los pamplonesas que vieron la película y la tacharon de inverosímil. El guión exigía esta duración, ya que era el tiempo necesario para que los ladrones hicieran el butrón subterráneo que les diera acceso al banco, que por cierto estaba situado frente al número 10 de Dormitalería simulando mediante extras que se trataba de la calle del encierro. Otra de las licencias que se tomaron los productores fue sustituir el chupinazo por el disparo de un cañón en la Plaza de Toros, cuyo estallido se hacía coincidir con la explosión de la carga de dinamita que daría acceso a los ladrones al banco. En la película también aparecen los gigantes de las fiestas, a cuya fabricación “en Valencia” asistimos como si de un documental se tratase, pero no en número de ocho sino de nueve, al añadirse al cortejo una “giganta” en cuyo interior se pensaban esconder las joyas robadas. Esta giganta terminó en el pueblo navarro de Legarda, donde todavía se baila en sus fiestas patronales. La película la cierra la secuencia de una procesión mariana mezclada con la comparsa de los gigantes, con la peculiaridad de que no aparece en ella la imagen de San Fermín sino las tallas marianas cedidas al efecto, entre ellas Santa María la Real de Pamplona, Nuestra Señora del Rocamador de Estella y la Virgen de Ochagavía.

Fue una de las producciones internacionales que más metraje rodó en Pamplona, principalmente en la Plaza del Castillo, y en la desaparecida Casa de los Baños, a donde los ladrones se trasladarían después del robo para cambiarse de ropa, aunque muchos interiores se rodaron en Los Ángeles y específicamente en los estudios de Hollywood. La película se estrenaría en el pamplonés cine Avenida el 9 de mayo de 1968. Para Herrera es la película más delirante de las que se han hecho sobre los Sanfermines. En ella se tratan los ritos y los mitos tradicionales de nuestras fiestas vistas de forma fantástica. Además, en su opinión, es un documento impagable sobre la Pamplona de 1966 [55].

Los Sanfermines (Julio Coll, 1967). Las series para televisión estaban ya muy implantadas para esta época y en TVE se pasaba la comedia seriada La familia de Colón en torno a las peripecias de una familia argentina que se instala en España y las dificultades para adaptarse a la idiosincrasia del nuevo país. El episodio 23 dirigido por el multifacético director, guionista y productor de cine, realizador de televisión, escritor, periodista y crítico musical y teatral catalán Julio Coll Claramunt presenta al cabeza de familia Julio (Fernando Siro) como el eje en torno al cual se reconcilian entre sí dos clanes -los Echeverri y los Aguirre- enfrentados por una antigua apuesta. El mediometraje ofrece, junto a los tópicos navarros de la palabra dada y la tozudez proverbial de nuestras gentes, el trasfondo de los Sanfermines, chupinazo, gigantes y encierro incluidos con sus secuelas de falta de sueño y carencia de alojamiento. El deporte de la pelota es el medio escogido para dicha reconciliación. A destacar el llamativo papel de José Bódalo y Fernando Nogueras “convertidos” en expertos pelotaris para la ocasión.

Un rincón para querernos (Ignacio F. Iquino, 1967).  Una pareja de recién casados, Antonio y Vicenta, llegan a Pamplona para celebrar su luna de miel durante las fiestas de Sanfermín. Ellos esperan pasar unos días románticos y solitarios, pero encuentran una ciudad abarrotada de forasteros y no pueden encontrar ni un alojamiento donde pasar la noche. Finalmente la dueña de una pensión les prepara una cama en el vestíbulo, pero tendrán que esperar a que regresen todos los huéspedes para acostarse. El argumento, cercano a la “españolada” pero con ribetes kafkianos del humor negro de su guionista Rafael Azcona, tuvo un buen reparto de actores profesionales (Lili Murati, María Isbert y Luis Cuenca) con la aparición de alguno aficionado para el momento (como la periodista María Blanca Ferrer como la mojigata que protesta contra los recién casados) o Domeño (el cojo vendedor de lotería del Casco Viejo), junto a  escenas reales en que los protagonistas deben correr el encierro de verdad exponiéndose a las astas de los morlacos.

Historia de una chica sola (La cena) (Jorge Grau, 1968). La crónica de una relación entre dos amantes, Ana (Serena Vergano) y Luis (Michael Craig), alrededor de la cena en la que éste le comunica a ella su decisión de abandonarla. Por medio de numerosos saltos atrás asistimos a su encuentro fortuito en unos Sanfermines, que ella recuerda asociados al color rojo de la pasión compartida en tan alegres y despreocupados días. y también al del dolor de la ruptura simbolizado en el sacrificio de un toro estoqueado en la arena de la plaza con el que ella parece identificarse.

Cita en Navarra (José Grañena, 1970. Aunque sus primeras escenas se empezaron a rodar cuatro años antes). Una pareja de jóvenes decide realizar un viaje turístico a Navarra. Juntos, van recorriendo los lugares más insólitos e inverosímiles, incluidos los sanfermines en Pamplona, y entre cientos de peripecias y problemas va surgiendo en sus corazones el afecto mutuo que más tarde culminará en un apasionado romance con el que se enfrentarán al problema de sus vidas. La cinta, con guión de Jaime del Burgo Torres (en principio titulado “7 de julio San Fermín”, después “Cita en San Fermín” y finalmente “Cita en Navarra”), ha sido muy criticada como híbrido entre documental turístico y road-movie de ficción que hoy resulta anacrónico.

La trastienda (Jorge Grau, 1976). Posiblemente la película más reconocible de los Sanfermines, dada la expectación originada en su época por el desnudo fugaz de María José Cantudo -el primero del llamado “cine del destape” en España- la enfermera protagonista enamorada de un médico miembro del Opus Dei en lucha con su conciencia. La película cuenta con una extensa ambientación sanferminera, captada con avanzadas técnicas de filmación de gran impacto visual. Participaron en el rodaje de la película, con pequeño papel o como figurantes, un buen número de pamploneses. Mención especial merecen las imágenes del encierro del 9 de julio de 1975, con el dramático montón ocasionado en la entrada de la plaza, y la muerte del corredor Gregorio Górriz Sarasa, natural de Arazuri [56].

En la década de 1980 renace el interés por la figura del escritor Ernest Hemingway, con la producción para la cadena televisiva italiana Tele 5 de la serie  The Legendary Life of Ernest Hemingway (Hemingway, fiesta y muerte, 1988), dirigida por el realizador español José María Sánchez, con Víctor Garber en el papel estelar, y con dos títulos más con alusiones al máximo divulgador de nuestras fiestas. Se trata de The Sun Also Risesy de Hemingway. De ellas nos informa Ramón Herrera [57].

El primero de ellos fue dirigida por James Goldstone en 1984 para la NBC. Es la versión televisiva de la conocida novela de Hemingway, traducida al español por Fiesta, que pretendió alcanzar niveles dramáticos y glamurosos a la vez. De los diseños se ocupó el estilista Karl Lagerfeld para los trajes franceses de los alocados veinte parisinos, y otros más austeros para los navarros de la segunda década del siglo XX en que transcurre el film. Se rodó sobre todo en París y en Segovia, donde se recrearon las secuencias taurinas, con mención especial al encierro pamplonés y con algún que otro inserto sanferminero auténtico.

Stacy Keach como Ernest Hemingway en la miniserie para TV realizada por Bernhard Sinkel en 1988

El segundo constituye una miniserie realizada por Bernhard Sinkel en 1988 en coproducción internacional, protagonizada por Stacy Keach en el papel del escritor estadounidense Ernest Hemingway a través del cual se narra su azarosa vida y dentro de ella su paso por Pamplona, donde descubre el universo taurino. Una de las secuencias no fue festiva, como la de la agonía del escritor rodada en el Hospital Psiquiátrico del barrio pamplonés de la Chantrea. Las escenas se filmaron en el verano de 1987 e incluyen un encierro que se recreó un 27 de julio de 1987 con llegada en la trasera del Ayuntamiento de los toros de la ganadería sevillana del Marqués de Ruchena y la asistencia de setenta mozos en el recorrido. También se añadieron al biopic algunas localizaciones en la localidad navarra de Liédena.

Cowboys de ciudad (City Slickers, Ron Underwood, 1991). En este título los tres protagonistas, que encarnan a cuarentones aburridos de Nueva York en busca de nuevas experiencias y tratan de satisfacerlas corriendo delante de los toros, jamás estuvieron en Pamplona, ni tampoco el director, ya que el encargado de rodar los pertinentes insertos documentales del encierro fue Fraser Heston, en tanto las escenas de ficción se rodaron en Nuevo México y en la Ribera de Navarra. El resultado fue un encierro pleno de acción, falseado por algunos escenarios y modos de correr. Sin embargo, los diversos premios obtenidos por la película –Jack Palance óscar al mejor actor secundario y Billy Crystal mejor actor de comedia por los American Comedy Awards-  y su éxito en taquilla volvieron a poner los Sanfermines en el punto de mira de estadounidenses que querían emular la peripecia vital de los protagonistas del filme [58].

Algunas chicas doblan las piernas cuando hablan (Ana Díez, 2001). Esta cinta de la tudelana Ana Díez nos narra los diferentes pasos de la adolescencia a la madurez de Jaime, el protagonista, que vive frustrado por la sensación de que tiempo atrás dejó escapar a la que hubiera sido la mujer de su vida. Ahora vive en Madrid, está casado y es padre de una niña. Con motivo de una visita a sus padres en Pamplona, recordará el verano de 1992 en que conoció a Eva. Allí, en Pamplona, Jaime prefiere pasar en la piscina las fiestas de San Fermín que se oyen como un eco lejano, dedicado a su afición favorita que es observar a las chicas y retratarlas en su cuaderno de dibujo, sobre todo si doblan las piernas cuando hablan.

Viva Pamplona, Viva San Fermín (Harlan Douglas Whatley, 2003) [59]. Una odisea musical que destaca las tres partes que el realizador estadounidense considera esenciales de los Sanfermines: El Chupinazo, El Encierro y La Corrida. Joaquín Madurga escribe el texto del Chupinazo y la parte musical corre a cargo de la Coral Santiago de La Chantrea (Pamplona).

Cartel anunciador de «Americano, de Kevin Noland

Americano (Kevin Noland, 2005). Para relatar la historia de tres amigos estadounidenses que llegan a los Sanfermines en busca de experiencias, como asimismo lo hicieron los protagonistas de la novela de Hemingway Fiesta, el director del film, Kevin Noland, visitó Pamplona cuatro años antes de su rodaje para imbuirse de sus fiestas y comprobar que ellas serían el magnífico ambiente que rodearía a sus personajes, las amistades que pudieran entablar en la ciudad y el enamoramiento de uno de ellos, Joshua Jackson (Chris MacKinley), de una bella pamplonesa que iba a llamarse Adela (Leonor Varela) en el guión que él mismo pensaba escribir.Americano es, al mismo tiempo, un viaje interior que ayuda al protagonista a plantearse su futuro en la vida, tras retornar a la realidad una vez pasados esos deslumbrantes días festivos e iniciar el Camino de Santiago. La película busca el entretenimiento combinando la presentación de las fiestas con las tomas realizadas en varias localidades navarras como Muskiz, Urbasa, Indurain, Zubieta y Lumbier a modo de documental publicitario de nuestra tierra. En cierta forma, explica Herrera [60], Americano es una versión tecnificada de Cita en Navarra, pues nos ofrece impactantes imágenes de todo el ritual festivo (el chupinazo ante el Ayuntamiento, comparsa de gigantes, kilikis y cabezudos, encierros que transmiten una creíble sensación de vértigo, corrida de toros y discusión entre los protagonistas sobre el daño infligido a los toros), que resultan de una enorme fuerza visual.

Los últimos días del mundo (Les derniers jours du monde, Arnaud y Jean-Marie Larrieu, 2009).  Aunque el fin del mundo se acerca, Robinson Laborde se recupera poco a poco del fracaso de una aventura amorosa por la que se había decidido a dejar a su mujer. A pesar de la inminencia del desastre, y quizás para enfrentarse mejor a él, se embarca en una verdadera odisea que le lleva por las carreteras de Francia y España, hasta recalar en unos Sanfermines apocalípticos. Es adaptación de la novela de ciencia-ficción escrita por Dominique Noguez.

Escena alucinante de Tom Cruise y Cameron Díaz en «Noche y día» corriendo en moto el encierro simulado en Cádiz

Noche y día (Knight and Day, James Mangold, 2010). Costosa caricatura de las películas de acción, con guión de Patrick O’Neill, en la que una solitaria mujer (Cameron Díaz), cuya vida da un completo giro cuando en una aburrida cita a ciegas conoce a un super-espía (Tom Cruise), será su acompañante en un peligroso viaje por todo el mundo para proteger una batería de gran potencia que puede ser la llave de una fuente infinita de energía. Y dentro de los diferentes escenarios recorridos, uno de ellos será Pamplona durante los Sanfermines –pero en realidad será recreada en la ciudad de Cádiz- donde los protagonistas tendrán que huir en moto por el recorrido del  encierro acosados por sus perseguidores, en una secuencia por completo irreal si no absurda [61].

Los protagonistas de «Sólo se vive una vez», la superproducción boolywoodiana en torno a los Sanfermines

Sólo se vive una vez (Zindagi na milegi Dobara, Zoya Atkhar, 2010).  La película protagonizada por estrellas de Bollywood presenta la cercana boda de Kabir como el motivo por el que con sus dos grandes amigos del instituto, Arjun e Imran, deciden preparar un viaje como despedida de soltería del primero de ellos recorriendo en coche gran parte de la Península Ibérica. La película relata las aventuras que el grupo va viviendo a lo largo de toda la ruta en la que se incluyen las ciudades de Sevilla, Pamplona, Buñol, la Costa Brava y las Bardenas, entre otras localizaciones. La amistad que surge con Laila, una chica británica de origen indio y las diferentes situaciones a las que tendrán que hacer frente durante las idílicas vacaciones (hacer submarinismo y paracaidismo además de correr el encierro de Pamplona con toros mansos y numerosos figurantes), harán que los tres amigos aprendan a aceptar sus diferencias y a conocer sus verdaderos objetivos en la vida. Fue uno de los grandes éxitos de taquilla en la India en 2012, y recaudó en todo el mundo 21 millones de dólares, a pesar de que la delegación india de PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) trató de que se prohibiera la difusión de la película en el mundo, lográndolo en parte, lo que aportó publicidad a nuestro encierro.

El irlandés (The Guard, John Michael McDonagh, 2011). En un argumento acerca de un policía irlandés poco ortodoxo forzado a colaborar con un agente del FBI para investigar un asunto internacional relacionado con las drogas, uno de los protagonistas, en horas bajas, le dice a otro, en un momento dado: “Había tantas cosas que quería hacer…”. El segundo le contesta: “¿Cómo qué? ¿Correr los toros en Pamplona?”.

Blue Lips (Daniela De Carlo, Julieta Lima, Gustavo Lipsztein, Antonello Novellino, Nacho Ruipérez, Nobu Shima, 2014). Seis directores cuentan la historia de otros tantos personajes de distintos países cuyas vidas se entrelazan durante las fiestas de San Fermín. El encierro apenas aparece como parte de la fiesta, aunque sí tiene más presencia el encierrillo.

Toro bravo (2017). En la serie de telefilms estadounidense Mentes criminales: sin fronteras, un capítulo dedicado íntegramente a Pamplona nos sitúa en plenos Sanfermines con motivo de una investigación del FBI sobre orejas cortadas que aparecen por la ciudad y que, se concluye, pertenecen a turistas estadounidenses amantes de los toros que, por este motivo, son mutilados por unos ganaderos antes de asesinarlos y echar sus cadáveres a los toros “carnívoros” de los corralillos. La presentación del ambiente no puede ser más nefasta: calles sin asfaltar, banderas nacionales en los balcones, la ficticia plaza de Baskonia con el tamaño de un patio, cactus por doquier, ambiente mexicano, música de guitarra andaluza, la catedral de la ciudad confundida con el mercado central de Valencia… entre otros disparates. El episodio se rodó en los estudios Universal de Los Ángeles para la CBS y se estimó su audiencia en 8,2 millones de personas.

Paco Caballero durante el rodaje de «Perdiendo el este» en las calles de Pamplona

Perdiendo el este (Paco Caballero, 2018). Opera prima de su director proveniente del cortometraje y de la realización de series en TV3. Se plantea como una secuela de la exitosa “Perdiendo el norte”. La que comentamos se grabó en parte durante el mes de enero -¡oh maravillas del cine!- en una Pamplona en ficticias fiestas y con un encierro sin toros, entre la Plaza Consistorial y Mercaderes, cuyos planos se superpusieron en el montaje con unas imágenes generales del ambiente y de los tres encierros últimos de los Sanfermines de 2017,  más otras generadas por ordenador. El aeropuerto de Noain se transformó para la ocasión en una de las terminales del de Hong-Kong. La película, en forma de comedia, retoma la historia de un grupo de jóvenes españoles que se ven obligados a emigrar para ganarse la vida esta vez no en Alemania sino en la mismísima China en viaje de ida y vuelta para recalar en Pamplona durante sus fiestas y correr ese “inimaginable” encierro.

Line Walker. Operation Midnight Shadow (Jazz Boon, 2019, en rodaje). Segunda parte de la superproducción china Line Walker, dirigida por el mismo Boon. Se trata de la adaptación al cine de una serie televisiva estrenada en 2014. La primera parte de esta película de acción se estrenó en la ciudad de Hong-Kong en 2016. Si en ella, las identidades de un numeroso grupo de policías infiltrados había desaparecido de las bases de datos policiales debido a la destrucción de un archivo informático por uno de estos policías sospechoso de estar infiltrado en una peligrosa organización mafiosa, en esta segunda parte unos agentes secretos del CIB (Hong Kong Criminal Intelligence Bureau) persiguen a unos criminales de los bajos fondos de Hong Kong, lo que les llevará hasta Tafalla, donde se rodaron varias persecuciones y enfrentamientos entre bandas que se acabaron colando en un encierro de los Sanfermines recreado con 150 figurantes y astados de la ganadería de Miguel Reta, que corrieron en el tramo comprendido entre Santo Domingo y la mitad de Estafeta hasta la Bajada de Javier.

Los Sanfermines en el dibujo animado, el videojuego, la publicidad y …

Las fiestas pamplonicas -cómo no- han constituido tema apetitoso para otros media con intención de penetrar en el sector juvenil, gracias a las facilidades aportadas por los sistemas ópticos de última generación y la asistencia del diseño asistido por ordenador. Incluimos también algunas referencias al tradicional cómic y al formato publicitario de tipo audiovisual.

La carrera de toros (The Silence of the Bells, Leonard Robinson, 2003). En este mediometraje de “Las Aventuras de Silvestre y Piolín”, producido por la Warner Bross, la Abuelita, Silvestre, Piolín y Héctor se encuentran en España, inmersos en plenos Sanfermines, donde se pondrán frente a las reses bravas, en el proceso de búsqueda de un importantísimo periscopio, después de lo cual terminarán en Australia para investigar quien ha robado los rebaños de ovejas de las llanuras de las Antípodas.

Los vengadores (The Avengers, Joss Whedon , 2012). Las fiestas de San Fermín tienen un hueco en la tercera película más taquillera de la historia del cine de acción, de aventuras y de los efectos visuales en torno a los super-héroes del cómic creado por la compañía estadounidense especializada Marvel Worldwide, sobre guión de Stan Lee y dibujos de Jack Kirby adaptados al cine. Un enemigo inesperado surge como una gran amenaza para la seguridad mundial. Nick Fury, director de la Agencia SHIELD, decide reclutar un equipo formado, entre otros, por Ironman, Hulk, Thor y el Capitán América,  para salvar al mundo de un desastre casi seguro. Justo al final, cuando el mundo entero celebra la victoria de los protagonistas, la abarrotada Plaza del Ayuntamiento de Pamplona se cuela entre las imágenes.

El surrealismo también llega al audiovisual. Los Simpsons huyendo del toro en «No tienes que vivir como un árbitro»

No tienes que vivir como un árbitro (You don׳t have to live like a referee, Matt Graening, 2014). La serie Los Simpsons  ha hecho un gran guiño al encierro de Sanfermín en su cabecera del capítulo 16 de la temporada 2014 de la Fox, que hace la número 25. Cuando Homer aparca el coche en el garaje y su mujer le atropella con el suyo, al romperse la pared, aparecen en una calle vestidos con la indumentaria de San Fermín, que podría ser cualquiera de las del encierro de Pamplona. El toro que les persigue es en realidad un sofá con cuernos al cual le acompaña toda la manada. Inicialmente escapan a la carrera hasta que encuentran el refugio del hogar frente al televisor, como siempre como siempre. Sin embargo, el toro del comienzo atraviesa la pared y ocupa el sitio de Homer, en apenas medio minuto de duración en el encierro más rápido de la historia. No es la primera vez que Los Simpson hacen referencia al encierro: en la temporada 17 y en el capítulo Million Dollar Abie también discurría un encierro por las calles de Springfield.

Al rojo vivo (2014). Walt Disney lanzó en 2015 un cortometraje de casi 4 minutos de duración titulado así, en el que el famoso ratón Mickey Mouse se dejaba caer por la capital navarra con su novia Minnie. Aunque Mickey primero ve los toros desde la barrera, al final acaba metido en pleno encierro y un toro se ensaña con él persiguiéndole sin cesar. En su delirante huida termina por aparecer en la Tomatina de Buñol (Valencia).

Black is Beltza (Fermín Muguruza, 2018). Es una película de animación que parte de la situación que vivieron los dos gigantes de raza negra de la Comparsa de Pamplona –Toko Tokoy Braulia– a los que las autoridades estadounidenses prohibieron entrar en el país para desfilar por la Quinta Avenida de Nueva York en octubre de 1965, debido a su discriminación racial, sin considerar que los gigantes pamploneses significan la unión de culturas. Sobre esta circunstancia, asociada a la imagen típica de las fiestas de San Fermín, los guionistas Harkaitz Cano, el propio Muguruza y Eduard Solá narran la historia combativa y ficticia de Manex, el mozo encargado de portar uno de los gigantes. Abocado a un largo e inesperado viaje, Manex será testigo de acontecimientos clave como los disturbios raciales derivados del asesinato de Malcolm X, las excentricidades de los personajes de The Factory, la alianza entre los servicios secretos cubanos y los Black Panthers, y la psicodelia proto-hippie de los primeros festivales de música. Los dibujos animados son de Fermín Muguruza, Harkaitz Cano y Jorge Alderete.

Seriously Witched Bull Run. En un episodio de Family Guy, en la temporada 14, Peter, Joe, Quagmire y Cleveland se dejan persuadir por un anuncio para correr delante de los toros, con unas dramáticas consecuencias finales. El encierro no es el de Pamplona sino el de la pequeña población de South Attleboro, en Massachusetts (Estados Unidos).

San Craftín. Más que una serie de animación o de cómic, es un videojuego que recrea en forma de parodia al San Fermín auténtico, en este caso San Craftín, donde a los mozos de las fiestas se les hace correr un peculiar encierro, bajo la forma de este videojuego de mundo infinito, de supervivencia y construcción de la productora Minocrsoft.

En el terreno del cómic, a Los últimos Sanfermines del álbum ¡Viva San Fermín! editado por el grupo navarro GUK (Ernesto Murillo Simónides, Pedro Osés, Pedro Resano y Luis Garrido), añadiré, sin querer ser exhaustivo, varios ejemplos de lo que ha sido la repercusión gráfica de nuestras fiestas.

Hulka. La editorial Marvel, que desde hace unos años también es propiedad de Disney, ha hecho su popular homenaje a la festividad. En el número 1 de los Defensores la musculada Hulka Roja es contactada por el grupo del Doctor Extraño en Pamplona. En esas viñetas la superheroina aparece persiguiendo a los toros (a los que llama ‘cobardes’) y no al revés.

Hetalia. En este manga y anime los protagonistas son representaciones personificadas de países y cuentan con todos los clichés de los mismos. El personaje que nos interesa, Spain (creado por Antonio Fernández Carriedo), tiene todos los estereotipos que se nos atribuyen, como la siesta o los toros, y en una ocasión corre los sanfermines con su pareja, el italiano Romano.

Mortadelo escapa de los toros enfurecidos en un imaginado encierro de los Sanfermines

Mortadelo y Filemón. El ilustrador Francisco Ibáñez aludió en alguna que otra ocasión a la fiesta taurina, y en concreto a los Sanfermines, y disfrazó al cambiante Mortadelo acorde a la ocasión. Un ejemplo lo tenemos en aquella portada de 1986 de El Profesor Probeta Contraatacaen la que el diario que aparece tirado en el suelo, en medio del encierro, es nada menos que el The Pamplona Herald Tribune, de fecha 7 de julio San Fermín.

La espectacularidad del encierro por las calles de Pamplona, ha sido también aprovechado por los profesionales del marketing publicitario, tomando imágenes in situ, como lo hizo Spike Lee para un anuncio de pantalones tejanos o imitando y adaptando la ganadería al lugar, haciendo correr por las calles de Nueva York a unos individuos ataviados con el traje de pamplonica delante de unos ¡bisontes! [62]. La publicidad ha surgido de nuestras fiestas como un torrente tumultuoso que se ha dirigido hacia la televisión principalmente: anuncios de alimentos navarros con denominación de origen, cajas de ahorros, aseguradoras, zapatillas, salchichas, desodorantes… incluso ha servido, lamentablemente, para distorsionar la mismas fiestas insertando en internet spots que informan de la “juerga sin control”, “la locura de correr el encierro” o “nueve días de hedonismo bañados en sangría” [63]. Pero, todo hay que decirlo, algunos anuncios son ingeniosos y hasta divertidos.

Jurado y ganadores del II Sanferfilm Festival (2012)

 

 

 

 

 

 

 

Una consideración final. Los Sanfermines también fueron el origen de un certamen cinematográfico organizado en Pamplona/Iruña en el mes anterior a la celebración de las fiestas, el Sanferfilm Festival, que nació por iniciativa de dos jóvenes pamploneses -Javier Urtasun y Fernando Vigo- y que me honré en presidir. Un festival centrado en las fiestas como temática y en su deseo de analizar las maneras de celebrarlas, sus rituales y reuniones multitudinarias a lo largo y ancho del mundo, donde nuestras fiestas patronales tuvieron su especial acomodo. Únicamente se celebraron dos ediciones (2011 y 2012). Las dificultades económicas para llevarlo adelante terminaron con esta ingeniosa iniciativa, posiblemente la de un festival pionero a escala internacional en su campo.

En su corta duración el festival pudo aportar una reflexión sobre un aspecto de las fiestas –¡Riau, Riau! La expresión de un pueblo en fiestas (Jesús Pérez Artuch, 2011)- desaparecido tras los incidentes políticos de los años 1991 y 1996 que obligaron a suspenderlo. El autor entrevista en 2010 a diferentes personas participantes en las fiestas, mostrándonos en unos su desconocimiento sobre el particular -el acompañamiento de los mozos a la Corporación Municipal desde el consistorio hasta la capilla del Santo para la celebración de las Vísperas de San Fermín el 6 de julio- y en otros la nostalgia por su ausencia y el deseo de recuperarlo. El ¡Riau! ¡Riau!, se nos dice, “es un grito de alegría, una expresión de júbilo, la onomatopeya como invitación a la fiesta”.

Imagen de la portada: El equipo del productor Darryl F. Zanuck rueda en la Plaza del Castillo planos para «The Sun Also Rises», adaptación al cine de «Fiesta» de Ernest Hemingway. Julio de 1956 (Foto: Ardanaz. Museo de Navarra)

Notas

[1] Aporto a continuación una muestra bibliográfica de la repercusión cultural de los Sanfermines en los diferentes lenguajes expresivos: IZU BELLOSO, Miguel José. “Literatura sanferminera”, Príncipe de Viana, año LXXVII, núm. 265, 2016, págs. 919-949; ARAZURI, José Joaquín. Historia de los Sanfermines. Pamplona, ed. del autor, 1983; AUBIER, Dominique – MORATH, Inge. Guerre a la tristesse. Paris, P. Delpire, 1955; MORATH, Inge. Fiesta in Pamplona. London – Paris, Photography Magazine-Robert Delpire, 1956; MORATH, Inge. San Fermín. Madrid, Lola Garrido Armendáriz, 1997 (textos de Arthur Miller, Inge Morath y Ramón Irigoyen); NOBEL, José Luis. Chupinazo y riau-riau. Pamplona, Fundación Caja Navarra, 2004; ERBITI, Fermín- MANERO, Javier. Encierros en blanco y negro. Pamplona, Caja de Ahorros Municipal, 1998; OLLAQUINDIA, Ricardo. 100 años de carteles de las fiestas y ferias de San Fermín: [1882-1981]. Pamplona, Caja de Ahorros de Navarra, 1981; AZANZA, José Javier – URRICELQUI, Ignacio Jesús. El cartel de la feria del toro de Pamplona: arte, diseño y tauromaquia. Pamplona, Casa de Misericordia, [2006]; OSÉS, Pedro – RESANO, Joaquín – MURILLO, Ernesto – GARRIDO, Luis. ¡Viva San Fermín!, Pamplona/Iruña, GUK Taldea, 1978; SORIA GOÑI, Javier – ECHAGÜE LÓPEZ, Miguel – CORPAS MAULEÓN, Juan Ramón. Postales de Pamplona. Pamplona, Caja de Ahorros Municipal de Pamplona, 1996; SORIA GOÑI, Javier. Tarjetas postales de Pamplona, 1901-1930. Pamplona, Sociedad Navarra de Cartofilia / Caja Navarra, 2008: FERNÁNDEZ GRACIA, Ricardo. “San Fermín en las artes suntuarias”, Diario de Navarra, Pamplona, 29 de junio de 2018, págs.. 76-77; CAÑADA ZARRANZ, Alberto. Llegada e implantación del cinematógrafo en Navarra (1896-1930), Pamplona, Gobierno de Navarra, 1997; ID.El cine en Pamplona durante la II República y la Guerra Civil (1931-1939), Pamplona, Gobierno de Navarra, 2005; ID. “Las primeras filmaciones en Navarra: (1902-1912)”, en Los primeros rodajes cinematográficos en España, 2005, [Santander], Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, [2005], págs. 217-224;  ID. “Navarra: la implantación del cinematógrafo en Pamplona (1896-1930)”, en SÁIZ VIADERO, José Ramón (ed. lit.).  La exhibición cinematográfica en España: de los barracones de feria a los palacios de cine, [Santander], Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, 2009, págs. 219-226 ; ID. “Navarra en el cine del mundo. Un resumen de la presencia de personas, personajes y paisajes navarros, en el cine internacional del siglo XX”, Príncipe de Viana, año LXXVI, núm. 261, 2015, págs.. 265-294; HERRERA TORRES, Ramón. La Cineclopedia. Navarra En 200 películas. […], La Cineclopedia, 1998; ID. Cine y Sanfermines: 25 “momenticos” en la pantalla. Burlada, Sahats, 2007; ID. Carnaval de ladrones: la película (recuperada) de los Sanfermines. Pamplona, La Cineclopedia, 2009; ID. Fiesta = The sun also rises (Henri King, 1957). Pamplona, La Cineclopedia, 2010; ID. 850 metros de celuloide: secuencias del encierro de Pamplona en cine. Pamplona, Federación de Peñas de Pamplona, 2012; ID. Peña de cine: algunas historias con mozos de Pamplona en el no-do y en otras películas. Pamplona, Federación de Peñas de Pamplona, 2013; ID. Momentazos de los gigantes de Pamplona en el cine. Pamplona, Federación de Peñas de Pamplona, 2014. La Plaza del Castillo, corazón de la ciudad de Pamplona y uno de los puntos calientes de los Sanfermines, ofreció a los transeúntes entre noviembre y diciembre de 2018 un panel en forma de cinta de película en el que, bajo el título “Recuperando a Hemingway”, se informaba de la atracción de nuestras fiestas para las gentes de la Cultura a lo largo del siglo XX.

[2] ARAZURI, José Joaquín. Historia de los Sanfermines, cit. tomo I, pág. 104.

[3] CAÑADA ZARRANZ, Alberto. “Navarra en el cine del mundo…”, cit. p. 381.

[4] ARAZURI, J. J. Historia de los Sanfermines, cit. I, pág. 106.

[5] CAÑADA ZARRANZ, Alberto. El cine en Pamplona durante la II República y la Guerra Civil (1931-1939).Pamplona, 2003. Tesis doctoral dirigida por Francisco Javier Zubiaur defendida en la Universidad de Navarra, pp. 269-274.

[6] ANÓNIMO, “San Fermín y el cine”, Sanfermines 204 horas de fiesta, Pamplona, Intermedio Comunicación, julio de 2010, 114.

[7] RODRÍGUEZ MARTÍNEZ, Saturnino. El No-DO, catecismo social de una época. Madrid, Editorial Complutense, 1999.

[8] RIEFENSTAHL, Leni. Riefenstahl: Memorias. Barcelona, Lumen, 2013.

[9] Tiefland (1954). La historia transcurre en las montañas catalanas, hacia el año 1900. El terrateniente Sebastiano casa a su amante, Marta, con un pastor, Pedro. Quiere conservarla como amante al tiempo que planea casarse con una mujer rica que saldará sus deudas. Al principio, Marta odia a Pedro, pero poco a poco, va reconociendo sus cualidades y acaba amándolo. Cuando Sebastiano trata de obligar a Marta a amarlo de nuevo, Pedro lo mata. El matrimonio huye a las montañas (Filmaffinity).

[10] BENAVENT, Francisco M. “Los Sanfermines, fiesta y cine”, cit.

[11] Enlace: http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentales-color/sucede-san-fermin/2910701/

[12] ZOZAYA, Arantza. “Cinematografía”, cit., pág. 260.

[13] Melbourne International Film Festival. Enlace: http://miff.com.au/festival-archive/film/15690

Consulta: 29.04.2019.

[14] Véanse los enlaces: http://www.rtve.es/alacarta/videos/fiesta/fiesta-san-fermin/2643198/y https://www.youtube.com/watch?v=yjKLsIGArMs

Acceso: 27.04.2019.

SÁNCHEZ MILLÁN, Alberto. Cine amateur e independiente de Aragón. Zaragoza,  Institución Fernando el Católico, 2018, 291-306. Ed. facsímil de la original por Cine Club Gandaya, Zaragoza.

[15] OLIVEIRA LIZARRIBAR, Ana. “Cortos en blanco y rojo”, Diario de Noticias, Pamplona, 29 de junio de 2017. Enlace: https://www.noticiasdenavarra.com/2017/06/29/ocio-y-cultura/cultura/cortos-en-blanco-y-rojo#Loleido

Consulta: 29.04.2019.

[16] He comentado el film con detenimiento en: http://www.zubiaurcarreno.com/navarra-las-cuatro-estaciones-pio-caro-baroja/

[17] Sobre este documental ver UNSAIN, José María. “El cine y los vascos”, Cuadernos de Sección. Cinematografía. San Sebastián, Eusko Ikaskuntza – Euskadiko Filmategia, 1985, vol. I, págs.. 143-148.

[18] HERRERA TORRES, Ramón. 850 metros de celuloide. Secuencias del encierro de Pamplona…, cit.pág. 54; y LARRAÑAGA, Luis. “Porque llegaron las fiestas”, AUÑAMENDI EUSKO ENTZIKLOPEDIA. Acceso: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/porque-llegaron-las-fiestas/ar-118026/

Consulta: 17.04.2019.

[19] Según la publicidad de la versión en vídeo U-matic editada por Princeton, New Jersey, Films for the Humanities, 1983.

[20] “Los sanfermines son, entre otras muchas cosas, unas fiestas con una fuerte componente sexual. La ingestión masiva de alcohol, la desinhibición que provoca la fiesta y el encuentro con gentes llegadas de todo el planeta levanta frenos y ha propiciado desde siempre encuentros y aventuras eróticas”, escribe Mikel Muez en El País, Madrid, del 14 de julio de 1999.

[21] HERRERA TORRES, Ramón. 850 metros de celuloide. Secuencias del encierro de Pamplona en cine, cit. pág. 72; e ID. Cine y Sanfermines. 25 “momenticos” en la pantalla…, cit. págs. 80-83.

[22] HERRERA TORRES, Ramón. Cine y Sanfermines. 25 “momenticos” en la pantalla,cit. pág. 89; DEL BURGO, Jaime Ignacio. “Los sucesos de los Sanfermines de 1978”, Diario de Navarra, Pamplona, 2 de julio de 2018, págs. 48-49 (Diario 2).

[23] ASENJO, Gabriel. “La gatera se llena de premios. Un insólito documental sobre Hemingway conmueve con una escena de Pío Guerendiain”, Diario de Navarra, Pamplona, 10 de julio de 2010, pág. 43 (especial San Fermín).

[24] Enlace: www.encierrolapelicula.com

Consulta: 27.04.2019.

[25] Alfonso Ribera en cineuropa.org. Tomado de “Encierro, de Olivier Van der Zee. Estreno 28 de junio”, Navarra Confidencial, Pamplona, 18 de junio de 2013. Ver también STEGMEIER, Ion. “Una butaca en medio de la Estafeta”, Diario de Navarra, Pamplona, 14 de abril de 2013, pág. 62 (Diario 2).

[26] FERNÁNDEZ LARREA, Pilar. “Un documental recrea la historia de la Comparsa de gigantes de Pamplona”, Diario de Navarra, Pamplona, 23 de junio de 2017, pág. 29.

[27] OLIVEIRA LIZARRÍBAR, Ana. “Cortos en blanco y rojo”, cit.

[28] OLIVEIRA LIZARRIÍBAR, Ana. “Cortos en blanco y rojo”, cit.

[29] M.B. ‘Sergio’, una historia de superación delante de las astas”, Diario de Noticias, Pamplona, 2 de julio de 2016. Enlace: https://www.noticiasdenavarra.com/2016/07/02/vecinos/pamplona/sergio-una-historia-de-superacion-delante-de-las-astas#Loleido

Consulta: 29.04.2019; Ver también VADILLO, José Luis. “Sergio, el corredor del silencio”, El Mundo, Madrid, 5 de julio de 2016. Enlace: https://www.elmundo.es/cultura/2016/07/04/577a030e468aeb64478b465e.html

Consulta: 29.04.2019.

[30] http://www.fiestapamplona.com

[31] LARRASOAÑA, Iranzu. “Los cambios desde Hemingway”, Diario de Navarra, Pamplona,  12 de julio de 2017, pág. 36;  SALVO, Mariví. “El Pulitzer Komenich y el fotógrafo Neal Waters ruedan el documental ‘¡Fiesta!”, Diario de Noticias, Pamplona, 22 de junio de 2017.

[32] PUY MUGUIRO, Laura. “Mi filme no vende los Sanfermines, pero sabían que se lo encargaban a una punky”, Diario de Navarra, Pamplona, 10 de marzo de 2018, págs.. 54-55 (Diario 2).

[33]PRAT, Irati. “Dennis Clancey, el ex paracaidista de la camisa negra que corre los Sanfermines”, El Mundo, Madrid, 13 de julio de 2016. Enlace: https://www.elmundo.es/cronica/2016/07/12/578237ec22601dfa588b45d4.html

Acceso: 29.04.2019.

[34] ZOZAYA, Arantza, “Cinematografía”, GRAN ENCICLOPEDIA NAVARRA, Pamplona, Caja de Ahorros de Navarra, 1990, tomo  III, pág. 260.

[35] Enlace: https://www.filmotecanavarra.com/es/evento.asp?past=1&IdPrograma=803

Consulta: 05.04.2019.

[36] “Don Quijote todavía sigue cabalgando en España”, según la cita de Bogdanovich que recoge Pérez Bastías (BOGDANOVICH, Peter – WELLES, Orson. Ciudadano Kane. Barcelona, Grijalbo, 1994, pág. 136; PÉREZ BASTÍAS, Luis. Orson Welles. El absurdo del poder. Barcelona, Royal Books, 1994. Págs. 126 y 112-114).

[37] PÉREZ BASTÍAS, Luis. Orson Welles. El absurdo del poder, cit., págs. 126 y 112-114.

[38] En declaraciones a Juan Cobos, Miguel Rubio y J. A. Pruneda en Film Ideal, núm. 150 dedicado al director, 1964.

[39] COWIE, Peter. El cine de Orson Welles. México, Ediciones Era, 1969, págs. 121-123.

[40] Según Ingrid Simson faltan episodios de los cuales los críticos tenían informaciones por Welles mismo en entrevistas y artículos o incluso por imágenes. Además de la escena indicada, tampoco están las imágenes del cineasta hablando con la pequeña Dulcinea, las rodadas en Sevilla, con película en color, por Gary Graver en 1972, o las correspondientes a una foto de rodaje en la cual aparecía Francisco Reiguera (Don Quijote)  ante una excavadora. Más dudoso resulta afirmar que se rodara el prólogo en el que el verdadero Don Quijote surgía de una fiesta de disfraces concurrida por Madame Bovary, el conde Drácula, Don Juan o Blancanieves. En cambio, Jesús Franco se vio obligado a añadir breves planos de nuevo cuño -rodados por él mismo pero camuflados como si perteneciesen al metraje original- y a incluir otros fotogramas procedentes de los archivos de NO-DO y de la serie televisiva rodada por Welles para la RAI (SIMSON, Ingrid. “Don Quijote y el cine en América: Sancho, el humor y proyectos fracasados”, en SCHMIDT, Friedhelm – SIMSON, Ingrid (eds.). El Quijote en América. Amsterdam – New York, Rodopi, 2010, págs. 281-312; RIAMBAU, Esteve. Orson Welles: el espectáculo sin límites. Barcelona, Dirigido por, 1985, pág. 427. Es interesante también consultar el trabajo de Jean Domarchi sobre los proyectos cinematográficos inacabados de Orson Welles: DOMARCHI, Jean. “Welles a n’en plus finir”, Cahiers du Cinéma, número 85, París, julio de 1958). La versión de Jess Franco fue producida por la empresa sevillana El Silencio regida por el navarro Patxi Irigoyen y el guión de la película que finalmente se llamaría Don Quijote de Orson Wellesfue del pamplonés Javier Mina (HERRERA TORRES, Ramón. Cine y Sanfermines. 25 “momenticos” en la pantalla, cit. págs. 74-75).

[41] Pérez Bastías considera al film inacabado de Orson Welles, antes de la intervención de JessFranco, como realizado entre 1955-1975. Añade su ficha filmográfica, que transcribo: Don Quixote / Don Quijote. Producción: Oscar Dancigers y Orson Welles. Dirección: Orson Welles. Ayudante de dirección: Paola Mori. Guión: Orson Welles, adaptador de la novela de Miguel de Cervantes y Saavedra “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha” (1605). Fotografía: Jack Draper en blanco y negro. Intérpretes: Orson Welles (como él mismo y narrador), Francisco Reiguera (Don Quijote), Akim Tamiroff (Sancho Panza), Patty MacCormack (una muchacha y Dulcinea), Juan Serrano, Beatrice Welles y Oja Kodar. Filmada en México (Puebla, Tepoztlán, Texcoco, Río Frío, Ciudad de México en agosto, septiembre y octubre de 1957 y en parte de 1975) y París. No menciona las tomas realizadas en Pamplona.

[42] PÉREZ BASTÍAS, Luis. Orson Welles. El absurdo del poder, cit. págs.. 303-304.

[43] PÉREZ BASTÍAS, Luis. Orson Welles. El absurdo del poder, cit. págs.. 303-304; IEZZI, Emanuela. “La fascinación eterna de la locura”, en Festival della letteratura di viagio. Ostuni, 8 / 10 settembre; Benevento, 17 settembre; Roma, 21 / 24 settembre 2017.

Enlace: http://www.festivaletteraturadiviaggio.it/altrove/cinema/don-chisciotte.htm

Consulta: 12.04.2019

[44] “Ernest Hemingway nació en Oak Park, Illinois (Estados Unidos), en 1961. En 1921 se instaló en París como corresponsal de prensa, y en los años siguientes viajó por Europa y frecuentó los círculos literarios de la “generación perdida”. En 1926 apareció su primera novela Aguas primaverales, y en ese mismo año publicaba Fiesta. De regreso a Estados Unidos escribió otra novela de gran éxito, Adiós a las armas(1929), y el tratado taurino Muerte en la tarde (1932). Otras obras suyas son Las verdes colinas de África (1935), Las nieves del Kilimanjaro (1936), Tener y no tener(1937), Por quien doblan las campanas (1940) y Al otro lado del río y entre los árboles (1950). El viejo y el mar (1952) fue una de sus últimas obras y una de las más admiradas universalmente. Obtuvo los Premios Pulitzer en 1953 y Nobel en 1954. A su muerte dejó varios libros inéditos. En 1964 apareció París era una fiesta, en 1967 se recogieron en el volumen Enviado especialsus principales artículos periodísticos y en 1970 se dio a conocer otra novela, Islas a la deriva. Después han aparecido sucesivamente 88 poemas (1979), El verano peligroso (1985), Publicado en Toronto, 1920-1924 (1985), El jardín del Edén(1986), Relatos inéditos (1989) y Despachos de la guerra civil española, 1937-1938(1989). Murió el 2 de julio de 1961 en su casa de Ketchum, Idaho (Estados Unidos), y no fue inhumado hasta el 7 de julio (AZPILICUETA, Luis – DOMENCH, José María. Navarra en blanco y negro. Madrid, Espasa, 2000, págs. 71-79; BURGESS, Anthony. Hemingway. Barcelona, Salvat, 1984; HUALDE, Fernando. Hemingway, cien años y una huella. [Pamplona], Hotel Maisonnave, 1999).

[45] Sobre la novela véase: HERNÁNDEZ, Fernando. “Así se gestó “Fiesta”, Diario de Navarra, Pamplona, 11 de julio de 2016, págs. 62-63 (Diario 2), que comenta el proceso de la novela que hace de ella BLUME, Lesley M. M. Everybody behaves badly. The True Story Behind Hemingway’s Masterpiece the Sun Also Rises[Todo el mundo se porta mal. La verdadera historia detrás de la obra maestra de Hemingway Fiesta], Boston / New York, Eamon Dolan Book, 2016.

[46] VIERTEL, Peter. Dangerous Friends: At Large with Hemingway and Huston in the Fifties. Nan A. Talese, 1992. (Amigos peligrosos. Ed. española en Barcelona por Ultramar, 1995).

[47] Anota Ángel María Pascual: “Sus personajes están tomados de aquella sociedad rica, cosmopolita, escéptica y errante que trajo consigo la “prosperidad” de la anterior postguerra [se refiere a la de la Primera Guerra Mundial], entre el primer jazz, los ritmos de Picasso y de la judería alemana, y los viajes a “for-fait” de la “Cook”. Lo único terriblemente serio en ese ambiente es Pamplona con su “Plaza Mayor”, su “Paseo” de anochecer y su Catedral, donde el protagonista tiene, al fin, que arrodillarse” (PASCUAL, Ángel María. Glosas a la ciudad. Pamplona, Morea, 1963, pág. 196. Publicado por su autor en el diario Arriba Españael 28 de junio de 1946).

[48] HEMINGWAY, Ernest. Fiesta. Barcelona, Planeta, 1993, pág. 180.

[49] POOLE, Lucinda. No seas forastero en Sanfermines. Burlada, Caja de Ahorros Municipal de Pamplona, 1982. Capítulo “Ernest Hemingway y San Fermín”, págs. 115-130 (Ver también: OLLARRA [José Javier Uranga Santesteban]. “Hemingway, un desconocido en Sanfermines”, Diario de Navarra, Pamplona, 7 de julio de 2002, pág. 18; y PÉREZ OLLO, F. “Hemingway, Ernest”, GRAN ENCICLOPEDIA NAVARRA, tomo V, págs. 478-479, Pamplona, Caja de Ahorros de Navarra, 1990).

[50] ZOZAYA, Arantza. “Cinematografía”, cit., pág. 261.

[51] También recibió en España el título de “Esencia de misterio”.

[52] CAÑADA ZARRANZ, Alberto. “Navarra en el cine del mundo…”, cit., pág. 286.

[53] LONGHI, Ludovico. “El momento de la verdad (Rosi, 1965), fragmentos de España”. En CAMARERO CALANDRIA, Enma –  MARCOS RAMOS, María (coords.) III Congreso Internacional Historia, arte y literatura en el cine en español y portugués: hibridaciones, transformaciones y nuevos espacios narrativos: 24, 25 y 26 de junio 2015, Salamanca, 2015, Vol. 1, págs. 279-293.

[54] Véanse sus declaraciones a STEGMEIER, Ion. “Atraco en blanco y rojo”, Diario de Navarra, Pamplona, 1 de julio de 2009, pág. 80; DUSMET, Nacho. “Claqueta de verano. Carnaval de ladrones en Pamplona. Un robo en Sanfermines”, Diario de Navarra, Pamplona, 26 de julio de 2015. Diario 2, págs. 72-73; y Carnaval de ladrones: la película (recuperada) de los Sanfermines, cit.

[55] “A la película se le destaca frescura, temple e imaginación, humor también, secundarios que ni pintiparados, y una mirada muy cinematográfica a lo más impactante de la fiesta” (HERRERA TORRES, Ramón. Cine y Sanfermines. 25 “momenticos” en la pantalla, cit. págs. 32-37). “Es la película más festiva sobre los Sanfermines, la más imaginativa, se aprovecha todo tipo de resortes de la fiesta, toda esa iconografía de gigantes, del encierro, para jugar con ella narrativamente e inventarse una historia» (HERRERA TORRES, Ramón. “Carnaval de ladrones”. La película (recuperada) de los Sanfermines. Pamplona, La Cineclopedia Ediciones, 2009. Colección Cine & Sanfermines, nº 1).

[56] HERRERA TORRES, Ramón. 850 metros de celuloide, cit. pág. 50.

[57] HERRERA TORRES, Ramón. 850 metros de celuloide, cit. pág. 60.

[58] CAÑADA ZARRANZ, Alberto. “Navarra en el cine del mundo…”, pp. 287-288; y HERRERA TORRES, Ramón. 850 metros de celuloide, cit. pág. 64.

[59] ZOZAYA, Arantza, “Cinematografía”,  cit., pp. 262 y 264.

[60] HERRERA TORRES, Ramón. Cine y Sanfermines. 25 “momenticos” en la pantalla, cit. págs. 92-97.

[61] Crítica de la película por URABAYEN, Miguel. “Disparos, huida y romance”, Diario de Navarra, Pamplona, 21 de julio de 2010, pág. 50 (Diario 2).

[62] CAÑADA ZARRANZ, Alberto. “Los sanfermines en el cine”, Navarra y el cine (exposición itinerante), [Pamplona], Gobierno de Navarra, Fundación CAN, Casas y Hogares Navarros, […]

Enlace: http://www.cfnavarra.es/prm/navarra_cine/index.html

Acceso: 29.04.2019.

[63] Un botón de muestra: “El indignante anuncio de un campamento por San Fermín que promete «alcohol, besos y correr el terror del encierro»,  Navarra.com, Pamplona, 23 de abril de 2019. Enlace: https://navarra.elespanol.com/articulo/sanfermin/indignante-anuncio-sanfermines-encierro-internet/20190423092208258805.html

Consulta: 30.04.2019.