Labor e incremento del Museo de Navarra (1999-2002) II. Didáctica, Patrimonio y Red de Museos

Resumen

Se ofrece en dos partes (I. Fondos, difusión y funcionamiento; II. Didáctica, patrimonio y red de museos) la memoria del desenvolvimiento, actividades y adquisiciones del Museo de Navarra como parte de la Sección de Museos, Bienes Muebles y Arqueología del Servicio de Patrimonio Histórico de la Dirección General de Cultura – Institución Príncipe de Viana, integrada en el Departamento de Educación y Cultura del Gobierno de Navarra (España). El período al que se hace referencia va del 1 de enero de 1999 al 31 de julio de 2002.

Abstract

It offers in two parts (I. Museum collection, communication and operation; II. Museum education, heritage and museum network), memory performance, activities and acquisitions of the Museum of Navarre as part from the Section of Museums and Archaeology under the Heritage Service of the Directorate General of Culture – Institution Prince of Viana, within the Department of Education and Culture, Government of Navarra (Spain). The period referred to is from January 1, 1999 until July 31, 2002.

 Actividad didáctica

 Poniendo como horizonte los objetivos que desde el Consejo Internacional de Museos (ICOM) definen a un centro de las características del Museo de Navarra, su Área Didáctica, a cuyo frente estuvo en este periodo la Técnico Superior en comisión de servicios, Ana Elena Redín Armañanzas, pretendió acercar los fondos museográficos y los de algunas exposiciones temporales a diversos tipos de visitantes.

Se apostó por la innovación e investigación pedagógicas, lo que llevó a experimentar nuevas actividades y a establecer contactos con organismos culturales y docentes de Pamplona: la Cátedra Félix Huarte, el Centro de Estudios Europeos y la Facultad de Filosofía y Letras (Geografía e Historia, Pedagogía, Psicopedagogía y módulo de Gestión Cultural) de la Universidad de Navarra, de modo que sus alumnos pudiesen realizar prácticas a través de la Fundación Empresa Universidad de Navarra en el Museo; con la Escuela de Arte de Pamplona y sus alumnos del ciclo superior de Fotografía Artística y de Grabado y Técnicas de Estampación, que colaboró en la preparación y desarrollo de talleres; con la Universidad Pública de Navarra (Facultad de Ciencias de la Educación) para plantear un proyecto de trabajo dirigido a alumnos de Educación Infantil y primeros cursos de Primaria; con el Colegio Técnico Carlos III de la misma ciudad; con la Delegación Territorial de la ONCE y otros colectivos de discapacitados; y se estrecharon lazos de cooperación con otras secciones del Gobierno de Navarra: Sección de Perfeccionamiento del Profesorado del Departamento de Educación y Cultura (organizando el seminario “Museo, aula activa”), centros de la Red de Museos de Navarra (difusión del voluntariado cultural, asesoría permanente e intercambio de informaciones), Sección del Mayor del Departamento de Bienestar Social (aplicación al Museo del “Carnet Amigo” y previsión de eliminación de barreras arquitectónicas), sin desdeñar los medios de comunicación (especialmente con motivo del Día Internacional del Museo los 18 de mayo), así como a los destinatarios preferentes de nuestra misión educativa: los centros escolares de Navarra.

Se puede calificar de muy ambiciosa la labor realizada, ya que en los tres años y medio contemplados visitaron el Museo 802 centros docentes con 40.942 escolares (de ellos una media anual de 1.400 procedentes de ikastolas); se organizaron 13 talleres a los que asistieron 10.475 escolares de Educación Infantil y Enseñanza Primaria, con 191 profesores, así como 134 jóvenes y adultos. De estos últimos se registraron en el Museo 415 grupos con un total de 9.457 adultos. Asimismo se programaron 6 cursillos y seminarios. Todas las exposiciones de envergadura contaron con visitas guiadas gracias al concurso de los Guías Voluntarios de la Tercera Edad, sin olvidar otras específicas para asociaciones y colectivos de personas discapacitadas y minorías étnicas, que pueden cuantificarse en 19 entidades de Navarra.

Uno de los talleres para adultos en el Museo de Navarra con motivo de la exposición «Julio González» (1998)

Los talleres organizados fueron “Francis Bartolozzi”; “Entre la Figuración y la Abstracción”; “Prehistoria”; “Grabado”; “Iniciación a la Cerámica”; “Esteban Vicente”; “XV Premio Navarra de Pintura”; “Iniciación al grabado, confección y decoración de papel”; “Catalogación, acuñación de monedas y estampación de billetes”; “Graba y estampa”; “José Miguel Corral”; “José Ibáñez Viana”; “Poéticas modernas, dibujos en la Colección Serra”; y “III Premio Navarra de Escultura”.

Entre los cursillos destacaré los celebrados para la formación de Guías Voluntarios; el seminario “Museo, Aula Activa” para el colectivo docente; el II Curso de formación de guías de museos para la atención a personas con discapacidad; y las jornadas “Retin’ocio: tiempo libre y discapacidad visual” organizadas por la Asociación de Retinosis Pigmentaria de Navarra, que incluyeron el manejo de piezas arqueológicas de la Prehistoria y Romanización.

Se comenzó la difusión comercial de reproducciones de 39 piezas artísticas y arqueológicas del Museo. Se editaron Guías didácticas del “Premio Navarra de Pintura” y de “La moneda en Navarra”, en castellano y vascuence, y un cartel de difusión con la Arqueta de Leire como motivo publicitario.

En 1999 se organizó el Voluntariado Cultural con personas mayores para la presentación del Museo al público, según el modelo ya existente en el Estado desde 1993, creado por la Confederación Española de Aulas de la Tercera Edad. Al cursillo organizado para capacitar al personal asistieron 60 voluntarios, de los que el número final quedó en torno a los 25, con un coordinador al frente, José María Lebrón Zabaleta. En 2001 se les ofreció un cursillo de “Comunicación oral”.

Un año después se propició la formación de una comisión gestora encabezada por la ex catedrática del Historia del Arte del Instituto Plaza de la Cruz de Pamplona, Carmen Asensio Arratíbel, con el fin de constituir los Amigos del Museo de Navarra. El 18 de mayo, coincidiendo con el Día Internacional del Museo, se presentó la Asociación en rueda de prensa en la Iglesia del Museo. El Gobierno de Navarra, a iniciativa del Museo, aprobó una serie de descuentos y bonificaciones para los futuros socios (BON nº 142 de 26/11/2001). En diciembre de ese año la integraban 60 “amigos”.

Todos los años, el 18 de mayo es el día escogido por el ICOM para celebrar el Día Internacional del Museo, con un lema en torno al cual se recuerda la importancia socio-educativa y patrimonial de este tipo de centros en nuestra sociedad. El Museo de Navarra los ha celebrado siempre, pero deseo llamar la atención de un modo especial sobre el celebrado en 2002, cuyo lema fue «Museos y globalización». En esta oportunidad se hizo difusión del Museo de Navarra entre todas las empresas con capital extranjero y los colectivos de emigrantes afincados en la Comunidad Foral. El gran esfuerzo que supuso el establecimiento de dichos contactos se vio compensado por la buena acogida de esta iniciativa, sobre todo por parte del mundo empresarial; diversos representantes de Japón y Alemania acudieron a la inauguración de la exposición Dibujos de la Colección Serra y expresaron su interés en continuar recibiendo nuestro boletín de actividades. Se celebró una mesa redonda bajo el lema «Inmigración, cultura y ocio» y concluyó con la instalación de una haima en la explanada exterior del Museo, donde se ofrecieron a los que se acercaron a ella pinturas a la henna hechas por mujeres bereberes mientras sus maridos ofrecían té a los presentes.

Patrimonio mueble artístico

La gestión del Patrimonio mueble artístico estuvo al cuidado de la Técnico Superior de Museos, en comisión de servicios, Mercedes Jover Hernando, con el asesoramiento de Ángel Marcos Martínez, Restaurador.

Se contrataron los servicios de restauración (únicamente de bienes declarados BIC) de los bienes muebles de la Parroquia de San Julián (Nagore); la sillería rococó de Santa María la Real de Ujué, II fase, incluyendo desinsectación del mobiliario de su interior; el arranque, consolidación y traslado de las Pinturas Murales del Castillo de Marcilla; el retablo mayor de la Catedral de Tudela, que por primera vez se sometía a reflectografía de infrarrojos para comprobar el dibujo subyacente con la colaboración del personal del Instituto del Patrimonio Histórico Español, la ayuda del Ministerio de Educación y Cultura y de Guardian Navarra, empresa afincada en Tudela, que auspició una exposición en la misma catedral de las tablas pintadas de su retablo mayor y una publicación sobre la historia y conservación del mismo coordinada por la responsable del área, con aportaciones científicas de 6 autores. En Olite se procedió a desinsectar el mobiliario depositado por el Museo en el Palacio Real y a restaurar el órgano y las pinturas murales góticas del ábside de la Iglesia de Santa María. Se restauraron igualmente los bienes muebles del Museo de la Encarnación de Corella, el retablo mayor renacentista de la Parroquia de San Juan Bautista de Mendavia y se intervino indirectamente, mediante la concesión de subvenciones, en el retablo mayor renacentista de la Parroquia de San Emeterio y San Celedonio de Dicastillo, II fase, en los órganos de la Parroquias de Carcastillo y Dicastillo, y en el piano de cola Pleyel de la Escuela de Música “Juan Francés de Iribarren”, de Sangüesa. Mediante convenio con el IPHE, de Madrid, se restauraron, además, el libro Civitatis Orbis Terrarum y el Retablo renacentista de la Pasión (ambos propiedad de la Real Colegiata de Roncesvalles).

En cuanto a la tutela y protección del Patrimonio mueble artístico [1], añadiré que se incoaron 55 expedientes de declaración de bienes de interés cultural que afectaron a 81 bienes; se inscribieron 49 más en el Registro de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico Español del Ministerio de Cultura y se incluyeron en su Inventario General de Bienes Muebles los 707 bienes o conjuntos de bienes originarios de las cuatro merindades incorporados al Inventario de la Iglesia Católica en Navarra, y otros 245 quedaron incluidos en el Inventario de manera definitiva. Se declararon 31 Bienes de Interés Cultural y gestionaron 2 expedientes para la concesión por el Ministerio de otros tantos permisos de exportación temporal para exposiciones particulares en el extranjero.

Fueron 23 los estudios técnicos y proyectos de intervención emitidos, de los que merecen un recuerdo los relativos a las Pinturas murales de la iglesia vieja de San Esteban de Yesa, del Mausoleo de Julián Gayarre en Roncal villa, del retablo mayor de la iglesia de Santa María de Olite y del de San Juan Bautista de Mendavia, del conjunto monumental del Santuario de Santa María la Real de Ujué, del conjunto de Bienes Muebles de la Catedral de Tudela, de las pinturas murales y retablos de la Iglesia vieja de San Esteban de Yesa, del órgano de Santa María de Olite y de iluminación de los retablos de la Iglesia del Convento de las Madres Recoletas de Pamplona.

Ello se complementó con el asesoramiento al Parlamento de Navarra en su plan de adquisiciones de obras de arte. En enero de 2.001 se firmó un acuerdo de colaboración entre la Secretaría General de Presidencia y la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana, para el mantenimiento de las piezas y elementos artísticos del Palacio de Navarra, en virtud del cual en marzo de 2002 la Sección de Museos, Bienes Muebles y Arqueología elaboró los Pliegos Administrativos Particulares y los Pliegos Técnicos, que incluyeron un modelo de ficha técnica y de estado de conservación, para la contratación por parte del Servicio de Comunicación del Departamento de Presidencia, Justicia e Interior, del servicio para la elaboración del Inventario de los Bienes Artísticos del Palacio de Navarra (Pamplona). También se evacuaron, a instancias oficiales, 4 valoraciones de bienes culturales.

Patrimonio mueble arqueológico

Los Técnicos responsables del área fueron Mª Inés Tabar Sarrías y Jesús Sesma Sesma.

La labor emprendida consistió en la gestión de la arqueología provincial: conservación y protección del patrimonio (trabajos de limpieza y mantenimiento, almacén, declaraciones de B.I.C.), actuaciones preventivas (prospecciones y seguimientos de obras), enriquecimiento del patrimonio arqueológico (inventarios, intervenciones concretas), y difusión (cursos, publicaciones, exposiciones, conferencias, etc.), concluyendo en la promoción o puesta en valor de los yacimientos más destacados. Todo ello en cumplimiento de la Ley del Patrimonio Histórico Español 16/1985, de 25 de junio (BOE nº 155, de 29 de junio), y del desarrollo de los distintos decretos legislativos, así como de la normativa propia del Gobierno de Navarra.

En 2002 esta labor se vio favorecida por la adquisición, largamente esperada por los técnicos arqueólogos, de un vehículo todo terreno para los frecuentes desplazamientos exigidos por la actividad arqueológica.

Durante el período de referencia, el mantenimiento de los yacimientos se centró, principalmente, en las cuevas prehistóricas de Berroberría y Alkerdi (Urdax), con la renovación de su cierre; y en los yacimientos que mantienen al descubierto sus estructuras arquitectónicas, como el poblado de Las Eretas (Berbinzana); las villas romanas de San Esteban, Los Villares (Falces), la bodega de Funes y el Mausoleo de La Torrecilla en Corella; de las excavaciones abiertas en los yacimientos romanos de Santacara, Liédena (afectada en 2002 por un incendio), Andelos, su presa de Iturranduz (Mendigorría) y Villa de las Musas de Arellano (con la cubrición urgente de su aljibe y oecus), además de en el recinto amurallada medieval de Rada.

Su complemento fueron los trabajos de ordenación, lavado e identificación de los materiales procedentes de estas excavaciones más los de Eras de la Ermita (Valtierra), Bardenas Reales (ingresados en 1996), la Catedral de Tudela (a partir de cuando se inicia la excavación del templo en 2002), de Larraga, la Gravera del “Monte Alto” de Miranda de Arga y algunos más del término municipal de Tudela, así como del depósito existente del Museo Arqueológico Nacional. En 2.000 se realizó un amplio informe sobre las necesidades básicas de un nuevo Almacén de Arqueología, al ser demandado por el Servicio de Patrimonio del Gobierno de Navarra por razones de funcionalidad y acceso, trasladándose los fondos desde el Monasterio de Irache (Ayegui) hasta la nave desafectada de Cerámicas Técnicas (antigua Super Ser), en Cordovilla, cave Pamplona.

En cuanto a la gestión arqueológica, y más en concreto protección legal de bienes, en el periodo se incoaron 9 expedientes de declaración de Bien de Interés Cultural, 2 finalizaron y se dio trámite a 14 denuncias contra el Patrimonio. Las visitas de inspección fueron regulares, especialmente en Pamplona, y superaron el centenar solo en 2002 (enero-junio). Los seguimientos arqueológicos fueron cuantiosos: en 13 puntos por la implantación de parques eólicos, en 3 por gaseoductos, en 4 hitos de la red viaria y urbanística, y en 267 obras diversas del territorio (polígonos industriales, instalaciones de tendidos eléctricos, concentraciones parcelarias, campings, aparcamientos, etc.), dando lugar a informes que se remitieron a distintos organismos (Comisión y Subcomisión de Ordenación del Territorio, Gerencia de Urbanismo de Pamplona, Comisión de Seguimiento Medioambiental del Embalse de Itoiz, Parlamento de Navarra, ayuntamientos y empresas).

Excavaciones arqueológicas en Castejón

En el terreno de la investigación, se autorizaron 29 permisos de excavaciones programadas, 2 intervenciones paleontológicas, 9 prospecciones y sondeos, 110 intervenciones de urgencia (solar del Palacio de Congresos y Auditorio de Pamplona, yacimiento de Los Cascajos en Los Arcos -donde se excavaron un total de 117 estructuras-, Central Térmica de Castejón, obras de reurbanización en las calles del Casco Antiguo de Pamplona, sector Calderería-Merced y Plaza del Castillo debido a un proyecto de aparcamiento subterráneo promovido por el Ayuntamiento de Pamplona), 1 campo de trabajo (castillo de Zalatambor, Estella) y 1 taller de empleo (Necrópolis de El Castillo, Castejón).

Con el amparo de la Fundación para la Conservación del Patrimonio Histórico de Navarra, se planteó la excavación integral del interior del templo de la Catedral de Tudela, aunque se efectuaron también sondeos arqueológicos en la crujía S. del claustro. Los objetivos planteados fueron completar la planta de la Mezquita y Aljama en sus diferentes fases; definir el entorno urbanístico de época medieval; estudiar las distintas fases constructivas del conjunto catedralicio; e identificar los restos pre-islámicos que pudieran existir.

Las intervenciones arqueológicas promovidas por entidades ajenas fueron, además de la citada, 24 más, de ellas 5 de urgencia. A destacar las realizadas en el Santuario de Santa María de Zamarce (Huarte-Arakil) para identificar las estructuras antiguas romanas y posteriores; la certificación de una necrópolis de la II Edad del Hierro en la eco-ciudad de Sarriguren; la exhumación de 32 nuevas estructuras funerarias en la Necrópolis de El Castillo de Castejón, con motivo de la construcción de la Central Térmica de Ciclo Combinado promovida por Iberdrola, con sus ajuares y la presencia excepcional de dos escarabeos fenicios; el seguimiento de las obras de reurbanización de calles del Casco Antiguo de Pamplona, 2ª Etapa, Fase 1 del Burgo de Navarrería, con la localización del cierre S. de la muralla de Pamplona, correspondiente al frente de Tejería; sondeos en los glacis de la Ciudadela, con motivo de la construcción de la nueva Estación de Autobuses, con el descubrimiento de la punta, laterales y gola del revellín de Santa Lucía; y, muy especialmente, la intervención arqueológica en la Plaza del Castillo, de Pamplona.

La existencia de un proyecto de reurbanización y aparcamiento subterráneo para la Plaza del Castillo, promovido por el Ayuntamiento de Pamplona, concernió desde el primer momento a la Sección por integrarse aquella en el Casco Histórico protegido. El comienzo de la excavación arqueológica se autorizó mediante Resolución 377/2001, de 19 de julio, del Director General de Cultura-Institución Príncipe de Viana, por la que se aprobaba la realización de las Fases 1 y 2 de la intervención arqueológica de urgencia, condicionada a la ejecución de los sondeos arqueológicos señalados en plano y supeditando la aprobación del proyecto final del aparcamiento a los resultados de la intervención arqueológica y a las necesidades de conservación, en su caso, de los elementos de Patrimonio Histórico descubiertos.

La marcha de las excavaciones permitió descubrir fosos relacionados con las obras de saneamiento y traída de aguas de finales del siglo XVIII. De época medieval, salieron a la luz una zanja de separación entre los Burgos de San Nicolás y la Navarrería en disputa, pozos de captación de agua, una calle empedrada y restos de una vivienda de planta rectangular, y cuatro enterramientos en cista próximos a ella. De época romana afloraron pavimentos de argamasa y mosaicos, una plataforma de argamasa con escotaduras laterales, una piscina de forma rectangular con una de sus paredes curva y pavimentada con un mosaico de grandes teselas, un hipocausto con varias pilae correspondientes a un sistema de suspensurae (Sector 1), restos de la trama urbana del barrio de Zurriburu, y una estructura muraria de carácter defensivo con gran torreón rectangular (Sector 2). Asimismo nuevos elementos arquitectónicos correspondientes a las termas romanas: una atarjea de comunicación con el depósito de la atarjea principal, bajo la muralla, un depósito de agua de planta rectangular, un taller de útiles óseos, una calle de losas, estructuras murarias fragmentarias, una maqbara o necrópolis musulmana de más de un centenar de inhumaciones. A estos restos se sumaron los constructivos del Convento de Santiago, fechado en los siglos XI-XVI, con su necrópolis de más de medio centenar de sepulturas, dispuestas en tres calles (Sector 3). Fueron descubiertas las cimentaciones del Teatro Principal (1840-1931) cortadas por un potente muro de cronología imprecisa; el Convento de las Carmelitas Descalzas (1600-1836) con un pozo, calles empedradas y un depósito de agua dentro de su patio, más el cementerio; el Castillo de Santiago (1513-finales s. XVI), con un conjunto de tres estancias, un lienzo de muralla y pavimentos (Sector 4), un suelo de argamasa, un pavimento enlosado y un muro desplomado, todo ello de época bajomedieval, más la colmatación de un foso con materiales de los ss. XVI y XVII (Sector 5, entrada de la Avda. San Ignacio).

Si bien los restos aparecidos se documentaron, se hizo un levantamiento fotográmetrico de las termas, y la muralla divisoria de los burgos medievales terminaría integrándose en el aparcamiento, no estuve de acuerdo con la decisión del Director General de Cultura y de la Institución Príncipe de Viana (Resolución 495/2002, de 26 de abril), de autorizar el desmontado de las estructuras identificadas en el yacimiento arqueológico para liberar el solar que permitiese la construcción del aparcamiento, supeditando la protección del Patrimonio a una obra de tal naturaleza, por lo que presenté al Presidente del Gobierno de Navarra mi renuncia a la Jefatura de la Sección de Museos, Bienes Muebles y Arqueología con fecha 4 de marzo de 2002 [2].

Paralelamente prosiguió la aplicación del Inventario Arqueológico de Navarra en 21 áreas: Unciti fase II, Lerga, Tudela fases 3- 4 y revisión, Lumbier fase II, Funes (parcial), Bardenas Reales parcial, Caparroso, Murillo el Cuende, Marcilla y Dicastillo, Artajona, Mendigorría, Javier (parcial), Santacara, Arellano, Cemboráin, Olagüe, Azuelo y Torralba del Río. Se realizaron también prospecciones del terreno exigidas por el Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación dentro de los proyectos de concentración parcelaria (Leoz, Saldías, Javier y Bearin).

Se avanzó significativamente en la musealización de yacimientos y su posterior explotación cultural. Finalizó la del Recinto amurallado de Rada adjudicándose su gestión a una empresa privada tras dotar del equipo audiovisual necesario a su centro de interpretación, arreglarse el camino de acceso y contratarse a un vigilante (en 1999 el número de sus visitantes ascendió a 2.522). Se redactó el plan director de la ciudad romana de Andelos (Mendigorría) concluyéndose las obras de su centro de interpretación (según el proyecto de José Luis Franchez), donde se instaló una gran maqueta de la ciudad romana, se contrató a un vigilante, y se firmó con el Ayuntamiento de Mendigorría un convenio para la permuta de terrenos necesaria, adecuación del entorno de la presa de Iturranduz y cierre perimetral del yacimiento que se tendió en 2002 (los visitantes de aquel año fueron 5.899). Prosiguieron las excavaciones de la Villa romana de Arellano de acuerdo al Plan Director existente, se tramitaron las patentes de la propiedad industrial del diseño de dos de sus mosaicos, se hizo el levantamiento topográfico, se contrató el proyecto y ejecución de la cubrición del yacimiento, que se terminó en 2002, así como el proyecto de adecuación del camino de acceso desde Dicastillo, y, finalmente, se entregó el Proyecto Básico para la ejecución del museo. El poblado de la Edad del Hierro, situado en Berbinzana, de Las Eretas, de iniciativa municipal, recibió autorización para ejecutar el Plan de Creación del centro turístico-cultural, de acuerdo al cual se consolidaron sus estructuras y reconstruyó el torreón aparecido. Se autorizó al Ayuntamiento de Viana la señalización y puesta en valor del Hipogeo de Longar. Se colaboró con el Parque Natural de Urbasa y su organismo gestor para el mantenimiento de varios dólmenes de la Sierra de Urbasa y el establecimiento de un itinerario de visita.

Se bosquejó una exposición sobre “Arqueología de la muerte en Navarra” (que no se inaugurará en el Museo hasta 2007 bajo el título de La muerte te sea leve).

Patrimonio mueble etnológico

Tratamiento por anoxia para eliminación de plagas en el Museo Etnológico de Navarra

La labor sobre el Patrimonio etnográfico se desarrolló dentro del proyecto Museo Etnológico de Navarra “Julio Caro Baroja”, cuya sede se encontraba en el Monasterio de Irache, en Ayegui. La Técnico responsable fue Susana Irigaray Soto.

El presupuesto disponible en los dos primeros años, que osciló entre 8 y 9 millones de pesetas, y en 2001 experimentó un fuerte incremento (más de 31 millones, casi 188.000 euros, en gran parte debido a la contratación de un servicio de seguridad para el Museo y a los tratamientos antixilófagos pertinentes), primó la realización del inventario y la adquisición de bienes. En cuanto a lo primero, se consignaron 2.471 objetos sobre soporte magnético en fichas diseñadas al efecto, y, a lo segundo, se adquirieron 1.663 piezas. En su biblioteca ingresaron 835 monografías y 115 documentos audiovisuales, y el fondo documental existente se amplió con 14 reportajes fotográficos (Cañada de los Roncaleses, ferias “Artesparto 2001” de Sesma, “Fiesta del Agro 2001” de Miranda de Arga, “Salinas de Obanos”, “La Bajada del Ángel” de Tudela, el “Kaikuegile Juan Pedro Goñi” de Oitz, y la exposición “Labores domésticas” en Los Arcos, entre los principasles).

Se puso en marcha la producción de una serie de audiovisuales de temas etnográficos sobre Navarra con la colaboración de la productora Pyrene Producciones Videográficas S.L. (Huesca), apareciendo en 2002 los cuatro primeros títulos de la serie: “La artesanía de la madera en el Bidasoa” (Oitz de Santesteban e Igantzi), “San Gregorio Ostiense” (Romería de los pueblos de Valdega y la Berrueza al santuario de Sorlada), “La estela discoidea en Navarra” y “Los últimos escoberos”.

Al mismo tiempo se mantuvo la inspección y documentación del Patrimonio etnográfico de Navarra, con el levantamiento planimétrico de los molinos de Casa Franciscocho de Nagore, y de los de Zubieta, Aoiz, Pueyo, Urdazubi-Urdax, y Calistro en Elizondo; del trujal de la Marquesa de Cabanillas; del aserradero de Ecay-Lónguida; de los lavaderos, caleras y “metak” de Ituren; de la fábrica de Harinas “Zudaire, Urtasun y Cía” de Arbeiza; de las alfarerías y hornos de Lumbier; de la fábrica de ladrillos “Cerámica Tudelana”; y de la nevera de “La Vizcaya” en Aibar.

Entre las labores de asesoramiento cabe mencionar las dirigidas a los Museos de la Almadía de Burgui y al Etnográfico de Baztán “Jorge Oteiza”, al Centro de Interpretación de las Foces de Lumbier para una exposición permanente de alfarería; la orientación prestada sobre los elementos etnográficos a conservar en la rehabilitación del antiguo Molino de Aoiz, el lavadero de la Fuente de la Calzada en azuelo y la antigua herrería de Astitz (Larraun).

Estas actuaciones se completaron con otras dirigidas a la difusión, como fueron la producción de la exposición itinerante “Navarra etnográfica, la conservación de la memoria”, que entre mayo de 2001 y junio de 2002 recorrió trece localidades de Navarra (y visitaron 7.309 personas) y la elaboración de la página web del Museo. Se planificaba al mismo tiempo la siguiente exposición itinerante, ésta sobre “Niños en blanco y negro: la infancia en la sociedad tradicional navarra”. Valorando la cuantía de los visitantes anuales del Monasterio, en torno a los 25.000, decidió instalarse una exposición temporal en la crujía sur representativa de las colecciones del Museo (centrada en la casa, trabajo y creencias), informando del proyecto museológico. Asimismo se prestaron fondos para las exposiciones “Navarra hace 100 años”, organizada por la Cámara de Comercio e Industria en la Sala de Armas de la Ciudadela de Pamplona (1999); “Itinerarios medievales e identidad hispánica”, en el Museo Gustavo de Maeztu de Estella; “La vie et les traditions de la Navarre”, de la Asociación para la Restauración y el Desarrollo Cultural del Castillo de Etchauz en St. Etienne-de-Baigorry; “Molinos y energías renovables”, en el palacio Igartza de Beasain (Gipuzkoa); y para la productora Oria Films, de Madrid, a fin de ambientar la película de Montxo Armendáriz “Silencio roto” (2.000).

Dentro de los bienes adquiridos destacan elementos de la bodega de los Morte en Cascante, de la bodega y trujal de La Aceitera Industrial de La Ribera, del trujal completo de la casa Gómez de Segura de Dicastillo, del molino harinero de Nagore, el antiguo salón de cine de los P.P. Carmelitas de Villafranca, discos y rollos para pianola de los P.P. Jesuitas de Pamplona, cuencos para la artesanía del queso de Doneztebe-Santesteban, el taller del botero Marceliano Díaz de Cerio de Estella, tejidos e indumentaria de Casa Sastrenea de Narbarte, maquinaria para la fabricación de gaseosas y botellería de la antigua marca “Ramón Lacunza” (Estella), el mobiliario de la antigua panadería de Monreal, maquinaria, herramientas y productos de la botería San Fermín de Pamplona, la tipografía de la Imprenta Ortiz de la misma ciudad, el instrumental quirúrgico del veterinario de Monreal Francisco Setuain y del antiguo Hospital Alfonso Carlos de Pamplona, el taller del joyero pamplonés Miguel Ángel Astrain, que se completa con el de Camino Marticorena de la misma ciudad, vasijas de cerámica popular de Navarra, herramientas del carpintero Ezequiel Ayerra (Puente la Reina), objetos del antiguo laboratorio de ciencias del Seminario Conciliar de Pamplona, materiales de la confitería-cerería de José Martija Zubeldía (Puente la Reina) y una baraja francesa de 38 naipes, del siglo XVI, hallada en Tafalla, adscrita a este centro por el Museo de Navarra.

Red de Museos y Exposiciones Permanentes

El Técnico responsable de su coordinación desde el Museo de Navarra fue Miguel Ángel Hurtado Alfaro.

Bajo la denominación de Red de Museos, se hallaban los que habían suscrito con el Gobierno de Navarra un convenio de colaboración y asistencia museológica, que en 1999 eran ocho, en 2000 nueve con la inclusión del Museo de Tabar y en 2001 aumentaron a diez, tras la inclusión del Ecomuseo del Agua-Molino de Zubieta, pero también cupieron otros proyectos museísticos donde el papel del Gobierno de Navarra a nivel presupuestario y de promoción resultó decisivo, como el Museo del Carlismo en Estella, que una vez inaugurado sería museo propio, el Museo de la Fundación Jorge Oteiza, en Alzuza, dependiente de la Fundación homónima, y el Museo de la Colección Muñoz Sola, en Tudela, de titularidad municipal.

En ausencia de una legislación específica que regulase el funcionamiento de la Red de Museos, las únicas normas existentes en esta área eran entonces el Decreto Foral 249/1985, de 27 de diciembre, que regulaba los Convenios de Colaboración y Asistencia Museológica, renovados anualmente por Orden Foral del Consejero de Educación y Cultura, que permitía a cada uno de ellos acceder a una subvención de 1.500.000 pts. para el gasto mínimo de funcionamiento, y el Decreto Foral 159/1993, de 6 de septiembre, por el que se regulaba la concesión de ayudas a las acciones culturales de tales museos en convenio.

La Sección de Museos, Bienes Muebles y Arqueología, era el órgano de la Administración Foral encargado de la promoción de estos centros. Una promoción que se llevaba a cabo con el aporte añadido de la difusión en Internet, prensa, y edición de folletos. En 2001 se reeditó, debidamente actualizado, el desplegable “Museos de Navarra”, del que se hizo una tirada de 10.000 ejemplares en castellano, y se distribuyó también a los congresistas asistentes a la XX Asamblea General de ICOM (Barcelona, julio de 2001).

El cómputo de visitantes de la Red entre 1999 y 2001 ascendió a 912.892, lo que da idea de la labor desarrollada por ella misma, impulsada por la colaboración del Museo de Navarra. Fueron abundantes también las “visitas virtuales” a su propia web (en los dos primeros años ascendieron las consultas a 14.760).

No incluiré en esta memoria las actividades desarrolladas por cada uno de los museos integrantes –mérito exclusivo de sus responsables- sino aquellas actuaciones directas de la Administración.

Museo de la Encarnación (Corella)

Una de las más importantes tuvo al Museo de la Encarnación, de la Fundación Arrese de Corella, como objetivo. En 1.999, el arquitecto Luis Tena Núñez realizó el Proyecto de la primera fase de remodelación del museo, iniciándose las obras con una estimación económica de 160 millones de pesetas, 87 de los cuales serían aportados por el Gobierno de Navarra. Terminada su adecuación, el 8 de noviembre de 2.001 se inauguró con la presencia de S.A.R. el Príncipe Felipe de Borbón, permaneciendo abierto tres días y luego cerrado para la terminación de las obras de rehabilitación de la iglesia con sus retablos.

Museo de la Fundación Jorge Oteiza (Alzuza)

Jorge Oteiza en su taller, que quedaría incorporado al Museo

Se dieron pasos decisivos en la apertura del Museo de la Fundación Jorge Oteiza: su origen data de mayo de 1996 en que el Gobierno de Navarra formalizó su participación en la misma, tras aceptar la generosa donación de su obra al pueblo navarro por este afamado escultor guipuzcoano vinculado a nuestra tierra desde 1975. Una vez constituida la Fundación y establecido un convenio con ella el 17 de agosto de 1998, se propusieron como objetivos fundamentales: ordenar el trabajo escultórico-experimental de Jorge Oteiza dentro del nuevo edificio proyectado por el arqui­tecto Javier Sáenz de Oiza; clasificar el material teórico, bibliográfico y au­diovisual del escultor; desarrollar un plan de actuación encaminado a la formación estética de los niños; profundizar científicamente en el estudio de todos los aspectos relacionados con el vascuence; impulsar la creación de una cátedra universitaria “Jorge Oteiza”; y conservar, exhibir, estudiar y difundir la obra escultórica, poética y teórica del artista.

Durante 1.999 esta colaboración se centró en la continuación del inventariado e informatización de sus fondos, mejora de su equipamiento y seguridad, y el decisivo impulso a la construcción del edificio museístico (cuyas obras se iniciaron el 15 de julio de 1998 y un año más tarde alcanzó su último cuerpo a excepción de la entrada y su conexión con la casa de Oteiza y urbanización del entorno), con costes asumidos en su totalidad por el Gobierno de Navarra.

En los dos años siguientes prosiguió la ejecución de fotografías como parte del inventario de los fondos museográficos; se realizó la réplica de 195 piezas de las tizas del laboratorio de Jorge Oteiza realizadas por el escultor José Ramón Anda; se incorporaron 15 nuevas esculturas de Oteiza por reproducción o ampliación de otras existentes; se transfirieron a CDs grabaciones audiovisuales de Jorge Oteiza; se adquirieron a Jon Intxaustegi 180 cintas de vídeo sobre actuaciones de Jorge Oteiza en las dos últimas décadas. Se cedieron piezas en préstamo para las exposiciones “Espacialato”, de Caja Navarra, con itinerancia a Logroño y Zaragoza; “Oteiza: paisajes y dimensiones”, de la Fundación Capa, ofrecida en el Castillo de Santa Bárbara de Alicante; y “Oteiza 2000”, de la Kutxa de Gipuzkoa, para la Sala Kubo del Kursaal de San Sebastián. Y, en lo arquitectónico, se terminó la estructura del edificio-museo, lo que permitió trabajar cómodamente en el interior;

Museo del Carlismo (Estella)

Otro objetivo largamente acariciado y que ahora se alcanzó fue el Museo del Carlismo. Su origen data de abril de 1997, cuando el Parlamento de Navarra insta por unanimidad al Gobierno de Navarra a constituir un Museo de Recuerdos Históricos del Carlismo y del Siglo XIX. El Gobierno de Navarra en sesión de 20 de diciembre de 1999 acordó su creación, asumir su titularidad y establecer su sede en el Palacio del Gobernador, cedido al efecto por el Ayuntamiento de Estella en esta ciudad.

En realidad se venían manteniendo contactos entre el Partido Carlista y el Gobierno de Navarra desde meses atrás, que desembocaron felizmente en un acuerdo sobre la transferencia del Patrimonio histórico del Carlismo a la Comunidad Foral de Navarra representada por su Gobierno. El correspondiente documento se firmó el 27 de abril de 2000 en Estella, y, según el mismo, los bienes propiedad del Partido Carlista se confiaban en depósito por tiempo indefinido al Gobierno de Navarra. Éste, por su parte, se comprometió a destinar para Museo del Carlismo el llamado Palacio del Gobernador, cuya cesión a su favor por el Ayuntamiento de Estella se tomó en su sesión de 3 de febrero de 2000, y se comprometió a realizar el correspondiente proyecto arquitectónico y museográfico, así como las obras de adecuación necesarias para su instalación definitiva. Y se hizo constar que la propiedad de los bienes depositados, en caso de extinción del Partido Carlista, pasarían a ser propiedad de la Comunidad Foral de Navarra.

En 2001 se terminó la segunda fase de consolidación del Palacio del Gobernador; se entablaron negociaciones para adquirir dos fincas colindantes que pudiesen ampliar el Museo y mejorar su entorno; el Partido Carlista levantó el depósito de uniformes realizado años atrás a favor del Gobierno Vasco en el Museo Arqueológico, Etnológico e Histórico Vasco de Bilbao y firmó un Convenio con el Gobierno de Navarra por el que se le depositaban indefinidamente; se rubricó un convenio con la Fundación Hernando de Larramendi, de Madrid, por el que ésta aportaría 6 millones de pesetas para los trabajos preparatorios del Museo del Carlismo [3] y se encargó al hispanista Stanley G. Payne la elaboración de un guión para el desarrollo temático del Museo del Carlismo, el cual, una vez recibido por el Gobierno, fue aprobado por Orden Foral 324/2001, de 27 de agosto, del Consejero de Educación y Cultura.

Museo de la Colección Muñoz Sola (Tudela)

En estos años comenzó a gestarse el que luego se llamaría Museo de la Colección Muñoz Sola. Su origen se sitúa en 1998, cuando el pintor tudelano César Muñoz Sola ofreció al Gobierno de Navarra la posibilidad de exponer en público de manera permanente su colección de pintura francesa de los siglos XIX y XX, así como una parte representativa de su obra. El conjunto de bienes ascendía a 24 cuadros de su propia mano y 131 de maestros franceses. El acuerdo, finalmente alcanzado el 29 de junio 2.001, obligaba al Ayuntamiento de Tudela, en adelante su titular, a aportar como sede del futuro museo el Palacio de Beráiz, y su adecuación museográfica (adjudicada en noviembre de ese año con una ayuda del Gobierno de Navarra de 70 millones de pesetas), asumiendo personal, gestión y mantenimiento del edificio, en tanto el Gobierno de Navarra se hacía cargo de la catalogación y restauración de los fondos recibidos en depósito por el pintor, más de una cantidad por arrendamiento anual de los mismos a los herederos del artista (que inesperadamente muere de accidente de carretera en marzo de 2.000), que ascendía a 15.000.000 de pesetas, acordándose que, en caso de compra, el Gobierno de Navarra pudiera detraer del precio total tasado en 400 millones de pesetas, las cantidades aportadas por alquiler. El proyecto contó desde un principio con el asesoramiento técnico de la Institución Príncipe de Viana, y se contemplaba la posibilidad del ingreso futuro de este centro en la Red de Museos de Navarra.

Otras actuaciones

Se mantuvieron contactos con los responsables del Museo de Tudela-Palacio Decanal para su admisión en la Red de Museos, y con el Ayuntamiento de Fitero, familia Caro Baroja de Bera de Bidasoa y P.P. Agustinos de Marcilla para la creación de futuros museos, asesorando a sus promotores. La Exposición Permanente de Escultura al Aire Libre del Señorío de Bértiz, filial del Museo de Navarra, se vio acrecentada con la colocación de la escultura de Juan Diego Miguel, “Cabeza”. El número de visitantes que recibía el parque ascendía por entonces a casi los 100.000 anuales. Se concedió a la Exposición Permanente sobre Almadías de Burgui, promovida por el Ayuntamiento de esa localidad, una subvención equivalente al 30% de su coste, otra más del 75% presupuestado para la erección de un “Monumento a la Almadía”, y al Museo de Javier una subvención de 4.401.256 pts. para obras de saneamiento del sistema de recogida de aguas pluviales del Castillo, más 1,5 millones para el acondicionamiento de sus fondos en reserva. También se prestó asesoramiento a otros proyectos, como el Museo Raimundo Lanas de Murillo el Fruto, y el Museo Etnológico del Valle de Roncal en Isaba.

Finalmente y obedeciendo a lo exigido por la Resolución del Parlamento de Navarra, de 24 de noviembre de 1999, que instaba al Gobierno de Navarra a la elaboración de un plan global de museos con el fin de conocer el estado de los mismos y establecer una política bien definida en este campo, presenté a la Dirección General de Cultura – Institución Príncipe de Viana, el 3 de mayo de 2000, el documento “Plan Global de Museos de Navarra. Año 2000”, donde contemplaba el estado de los museos en Navarra en ese momento, el caso de los museos en proceso de formación, las carencias museográficas más significativas en nuestra Comunidad, el análisis de la normativa específica para su desenvolvimiento y planteaba una serie de propuestas de intervención con las inversiones necesarias para su mejora [4].

Con el presente artículo he dado continuidad a los que, con idéntico título, ha publicado en esta misma mi predecesora en el cargo, Dra. María Ángeles Mezquíriz Irujo [5].

 

Notas

[1] Al amparo de lo que dicta la normativa vigente, Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Española, el Real Decreto 111/1986, de 10 de enero, de desarrollo parcial de la Ley, el Real Decreto 64/1994, de 21 de enero, por el que se modifica el anterior, y el Decreto Foral 217/1986, de 3 de octubre, de declaración de Bien de Interés Cultural, modificado por Decreto Foral 572/1991, de 30 de diciembre.

[2] Aunque el cese formal se produjo el 31 de julio de ese año. Véase Nota 2.

[3] Dinero que finalmente se reservaría para el traslado, documentación y conservación del depósito del Partido Carlista en dependencias del Monasterio de Irache, bajo supervisión del Museo Etnológico de Navarra, en tanto duraron las obras de adecuación del Palacio del Gobernador.

[4] El informe completo constituye el Anexo de la Memoria 2000 del Museo de Navarra.

[5] MEZQUÍRIZ IRUJO, M.A. “Labor e incremento del Museo de Navarra 1956-1962”, Príncipe de Viana, 24, 90-91,1963, 55-66; “Labor… 1963-1967”, 29, 110-111,1968, 157-170; “…1968-1975”, 37, 144-145, 1976, 305-328; “…1976-1980”, 43, 165, 488-502; “…1981-1990”, 55, 203, 1994, 711-740; y “…1991-1998”, 60, 218, 1999, 859-902.