El Museo de Navarra ofrece en 2026 la exposición “Ficcionar el presente / Orainaldia fikzionatzea” con las últimas adquisiciones, entre ellas las ilustraciones del libro de Concha Martínez Pasamar “Tiempo de otoño”, que ha sido objeto de varios premios en los ámbitos nacional e internacional. De este modo, el principal museo público de la Comunidad Foral de Navarra amplía el horizonte de sus adquisiciones hacia un campo cubierto tan sólo por libros de artista donde se recogen los procesos creativos de algunos pintores con proyección, pero no, como es el caso, el de una ilustradora-narradora en cuya obra confluyen por igual cuento y expresión artística, donde la palabra es la que induce la imagen y la vivencia personal la condiciona con un tono evocador no carente de añoranza.
Tiempo de otoño (2014), en su versión de libro, sale al mercado en Madrid editado por bookolia, 2020) para edad recomendada de lectores de 6 a 8 años. Abarca 36 páginas.
El conjunto de materiales gráficos que lo compone está formado por 14 ilustraciones a doble página (44,5 x 32,5 cm), ilustración para cubierta (31 x 32 cm), ilustración de contracubierta (44,5 x 32,5 cm), e ilustración de la portada interior (44,5 x 32,5 cm). Asimismo, todos los bocetos de personajes, ambientes, etc., los guiones gráficos o planillos (storyboard) y el gráfico de ritmo de las escenas.
La técnica y el material de los originales son carboncillo, grafito y pastel sobre papel color Canson Mi-Teintes de 160 gr para las ilustraciones[1]. Grafito en papel blanco A4 para bocetos, guiones gráficos, etc.
Ha recibido el premio Fundación Cuatrogatos 2021 y se ha postulado al Banco del Libro de Venezuela. Ha sido imagen del XI Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de la Feria del Libro de Miami (2024)[2].
Se trata del primer proyecto de álbum ilustrado de una futura serie de cuatro continuado con Un regalo de invierno (2024)[3]. Constituye el comienzo de una trayectoria estable y creciente de la autora, que parte de las enseñanzas recibidas de Marián Lario[4].
La obra Tiempo de Otoño de Concha Pasamar, es un álbum ilustrado que celebra la llegada del otoño como una estación de intimidad y renovación personal. Ambientada en Pamplona y los bosques de la Valdorba, en la Navarra media, el libro transmite, a través de la mirada de una niña -figura que encarna tanto las vivencias infantiles de la autora como las de sus propios hijos- el valor extraordinario de lo cotidiano.
Cada página del libro respira la atmósfera cálida y melancólica del otoño. El breve texto, de tono poético, se acompaña de ilustraciones realizadas a mano con las técnicas indicadas, que juegan con una paleta limitada de rojos, naranjas y verdes sobre fondos planos y amarillos pálidos. Así logra centrar la atención en la acción y en la experiencia sensorial: olores, ruidos, luces cambiantes y el tacto de los frutos de temporada -castañas, bellotas, setas y membrillos- que aparecen como pequeños tesoros. El bosque, descrito como territorio de cuento, y el hogar, retratado como refugio, se funden en escenas donde el otoño se vive en familia: paseos, tardes al calor, la vuelta escolar y la rutina pausada, todo ello resonando con la nostalgia de los recuerdos y la magia del flujo del tiempo.
Pasamar atribuye a la técnica tradicional del carboncillo la calidez y expresividad que el relato exige, dejando fuera el proceso digital por una elección consciente de naturalidad. El álbum no solo invita a contemplar la belleza de lo efímero, sino que busca que el lector experimente el otoño desde la propia experiencia personal a través de actividades propuestas en un “pequeño cuaderno de otoño” al que se accede mediante el QR de la contra portada y se propone atrapar un poco de esa estación que precede al invierno, a la que de vez en cuando se desea regresar para descubrir en los paseos los tesoros que esconde el bosque.
Tiempo de otoño, ha manifestado su autora[5], «es a la vez un álbum atemporal que se detiene en la belleza de los momentos aparentemente insignificantes y que, desde esa mirada atenta, anima sutilmente a vivirlos con intensidad, apuntan al hecho de que vivir es un recorrido en el tiempo, y este no es sino una sucesión de pequeños presentes llenos de sentido”.
Desde la portada del libro, Concha Pasamar nos da señales de lo que encontraremos en su interior. Ilustraciones figurativas hechas a mano, con un trazo reconocible, aunque suelto, hecho con carboncillo y pastel. El uso de color recoge algunas tonalidades rojas, verdes y naranjas sobre un fondo amarillo pálido que destaca las formas otoñales con su ocre característico. Las guardas anaranjadas dejan ver un pequeño detalle ilustrado de la reina de la temporada -las castañas- que asoman sin salir del todo del erizo que las protege en su maduración. Y luego, una vez acabada la lectura del libro, lo cierra con su complemento otoñal -bellotas del chaparral- que tanto abundan en el misterioso bosque de la Valdorba, donde el zorro observa, cauto, desde lejos, a los paseantes.
Las ilustraciones a doble página se alimentan de un texto poético que las perfecciona con las palabras justas para llevarte hasta ese momento, a cada sensación, a esa emoción sentida por obra de recuerdos asociados al sentir del paso del tiempo (manifiesto en las hojas que caen, los frutos de temporada, las diferentes edades de los personajes del entorno) y la evolución de la luz a lo largo de las horas. Escenas personales que te invitan a rememorar tus propios otoños mientras calientas tus manos con el calor que transmite el cucurucho de castañas que te ha servido el castañero, junto al calor del crepitante carbón de leña de su carro.
Sobre las técnicas empleadas en la ilustración de las escenas, ha manifestado la autora[6]: “Creo que dibujé este libro de una manera muy intuitiva; cuando lo hice solo había hecho un curso breve de composición (era toda mi formación en ilustración) y no había abierto nunca un programa de ilustración digital -ni tenía intención de hacerlo, qué ilusa-. El carboncillo es un material que se ajusta bien a mi dibujo suelto, que permite rápidamente contrastes, que llena y que siempre me gustó (mi madre dibujaba con carboncillo a veces y lo probé muy pronto). Los fondos planos permiten centrar la atención en las acciones de los personajes, y favorecen, por su abstracción, la identificación de los lectores, que pueden conectar con sus propios escenarios. Este álbum fue mi primer proyecto de ilustración, y me sentía más cómoda en una paleta limitada –sigo estándolo-, así que pensé que la calidez de la estación la podría poner el papel, la expresividad el trazo del carbón y los toques de color el pastel”.
Concha (Martínez) Pasamar es Licenciada en Historia y Doctora en Lingüística Hispánica. Compagina su trabajo como profesora universitaria en su especialidad con la ilustración y la escritura, e investiga en el campo de la Etnografía. Es miembro del grupo Variopintas, que integran ocho artistas navarras.
Ha publicado con distintas editoriales orientadas principalmente a la literatura infantil y juvenil, como bookolia, A Fin de Cuentos, Kalandraka, Litera Libros, Akiara Books, Cuento de Luz o Triqueta, en libros con textos propios, de otra autoría o ilustrando su propia literatura.
Su inclinación por la ilustración se ha ido fraguando desde su infancia con la lectura de cuentos y novelas de aventuras. Entre los primeros los de los Hermanos Grimm La casita de chocolate, Caperucita roja y La pastora de los gansos, y de adolescente las historias en torno a personajes aventureros y transgresores como George, de Los Cinco o, sobre todo, Pippi Calzaslargas, pero también Tom y Huckleberry, Jim Hawkins, Jo March o Miguel Strogoff. El disfrute de la literatura “como evasión y viaje”. Y también ha apreciado recuerdos literarios procedentes de la tradición oral, como la historia legendaria del brujo de Bargota, que le contaba su abuela.
Más adelante, ya comprometida con la ilustración de libros, ha tenido la suerte de hacer algunos talleres presenciales con grandes profesionales de la ilustración, a los que admira, como Pablo Auladell, Simone Rea, Iratxe López de Munáin, Noemí Villamuza, Chiara Carrer, Marco Somà, Anna Castagnoli o Julia Wauters.
La pintura, el cine, la música, la fotografía o la literatura son las fuentes de inspiración conscientes o inconscientes que inspiran sus imágenes gráficas[7].
Bibliografía
“Concha Pasamar y “Tiempo de otoño”: el valor de lo sencillo”. MiauBlog, Fundación Cuatrogatos, 23 de junio de 2021. Enlace: https://cuatrogatos.org/blog/?p=8155
Rociocamposrz (2019). “Concha Pasamar: “Con la ilustración he vuelto a interesarme por la escritura y a redescubrir lo gozoso que podía ser”, amerendarconmama, 21 de enero.
Puy Muguiro, Laura (2024) “Concha Pasamar regala la mañana de nieve”, Diario de Navarra, 7 de diciembre, pág. 58 de Diario 2. https://www.conchapasamar.com
Imagen de la portada: «Tiempo de otoño», de Concha Pasamar. Editorial bookolia, 2020 (Primera edición). Ilustraciones de Concha Martínez Pasamar.
Notas
[1] Con reserva alcalina y fabricado sin ácido en un ambiente neutro, ofrece una excelente protección contra el envejecimiento, su alto contenido de algodón lo hace robusto y flexible. Ideal para lápiz y carboncillo.
[2] Concha Pasamar ha revalidado como ilustradora de libros el Premio de la Fundación Cuatrogatos (con sede en Miami) en 2019 (Cuando mamá llevaba trenzas, de su autoría) y 2022 (Romances de la rata sabia, de Paloma Díaz -Más), que reconoce los 20 mejores libros publicados en español en Latinoamérica y España para lectores juveniles e infantiles.
[3] El dedicado a la primavera está en proceso de elaboración y su salida se prevé para 2026. Otros álbumes ilustrados de la autora, además del citado, son: Cuando mamá llevaba trenzas, 2019; Bibliotecarias a caballo, 2022; y Hora de soñar, 2023.
[4] (Barcelona 1979) Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona. Dedicada a la ilustración, la pintura y la docencia como profesora de secundaria de Educación Visual y Plástica, también para niños con algún tipo de discapacidad. Imparte cursos presenciales y online de álbum ilustrado en marianlario.com.
[5] Concha Pasamar. Enlace: https://www.conchapasamar.com/blog/2020/5/7/tiempo-de-otoo-bookolia-2020
[6] Concha Pasamar nos habla de ‘Tiempo de otoño”. Enlace: https://unperiodistaenelbolsillo.com/concha-pasamar-tiempo/ 19 de marzo de 2021.
[7] Conozcamos a Concha Pasamar por @Urdimbtrediciones. Enlace: https://urdimbrediciones.com/conozcamos-a-concha-pasamar/




